lunes, 31 de agosto de 2026

Pirineo Francés



El Pirineo Francés es un paraíso natural de gran belleza, con montañas altas y valles verdes. El paisaje ofrece ríos limpios y bosques densos. Es un destino ideal para los amantes de la naturaleza y el deporte al aire libre.

En el corazón de estas montañas se encuentra Bagnères-de-Luchon. Esta preciosa ciudad que es conocida como "La Reina de los Pirineos", un lugar al que volvemos siempre que estamos por los Pirineos. El pueblo destaca por su arquitectura elegante del siglo diecinueve y su ambiente tranquilo. Es un lugar famoso por sus aguas termales curativas desde la época romana. Sus termas actuales atraen a visitantes que buscan relajación y salud en un entorno único.


También es un punto de partida perfecto para la aventura. En invierno, los esquiadores disfrutan de la cercana estación de Superbagnères. Un telecabina conecta directamente el centro del pueblo con las pistas de esquí. En verano, la región se llena de senderistas y ciclistas de montaña. Las rutas ofrecen vistas impresionantes de picos famosos como el Aneto. El ciclismo es muy importante aquí, ya que el Tour de Francia cruza sus puertos de montaña habitualmente.

La relación entre la burguesía francesa y Bagnères-de-Luchon define el nacimiento del turismo de élite en los Pirineos durante los siglos XIX y principios del XX. La alta sociedad y la burguesía adinerada convirtieron esta villa termal en su refugio predilecto de veraneo y distinción social, ganándose el apodo de la "Reina de los Pirineos". 


El poder económico de la burguesía francesa quedó plasmado en el paisaje urbano de Luchon. Alrededor del barrio de las Termas y del parque de los Quinconces, los ricos empresarios y familias influyentes construyeron villas refinadas y palacetes que competían en opulencia. Estas residencias exhibían estilos eclécticos, neoclásicos y detalles de la Belle Époque, que hoy en día siguen otorgando a la ciudad su característico aire señorial y elegante.
 
Más del Pirineo Francés en las siguientes entradas de este Blog:

domingo, 30 de agosto de 2026

Saint Bertrand de Comminges

Año 2012. Ya por la tarde he visitado una de las ciudades más bonitas de la zona, Saint-Bertrand-de-Comminges. Posee una ciudad antigua medieval preciosa, perderse por sus calles es trasladarte a otra época, respirar paz y tranquilidad, un bonito paseo. La muralla, de la que quedan algunos fragmentos fue construida en el siglo V.


Existen construcciones, fuera de la muralla, de los siglos I, II y III, un templo y termas, una plaza fortificada, el teatro o un campamento militar, todo ello se puede visitar aunque quedan pocos vestigios de estos elementos, si que es interesante su visita.


Bueno pero lo interesantes e importante de mi visita y motivo de la misma es su Catedral de Santa María, fue una primera catedral románica del siglo XI, empleando piezas romanas para parte de su construcción, más tarde, en el siglo XIII se añade un claustro gótico.


La catedral posee los estalos (asientos del coro de la iglesia), del siglo XVI, de forma que estaban aislados los canÓnigos de los peregrinos, pues es lugar de paso del Camino de Santiago.

Pero un elemento extraordinario, lo que más me impresionó de la visita fue su órgano, es espectacular, es considerado la tercera maravilla de Gascuña. 




Los orígenes de esta ciudadela se remontan a los romanos, cuando Pompeyo ostentaba el poder. Quedan algunos vestigios de aquella época en la villa. Saint Bertrand de Comminges está clasificada dentro de “Les Pls Beaux Villages de France”, agrupación donde destacan las poblaciones rurales francesas más atractivas por su interés artístico y patrimonial.


Tras la ocupación visigoda, la ciudad quedó cinco siglos abandonada, posteriormente en el s. XI con la proclamación del obispo Bertrand de Isle se comenzó la construcción de la gran protagonista del lugar, la llamativa catedral de Santa María. La obra se extendió durante siglos. De ahí que tanto el románico, como el gótico, de manos del Papa Clemente V, y el renacentista, sean estilos que se pueden encontrar en ella, cada uno correspondientes a un momento de su construcción.


El recuerdo anecdótico que nos queda es el de un cocodrilo disecado que se encuentra colgado en uno de los muros interiores del edificio, y del que se ignora su procedencia.


Volvemos en el año 2026 a visitar este maravilloso lugar, lleno de historia, en esta ocasión en una día de calor, paseamos por la ciudad y entramos en la impresionante catedral. Un auténtico placer muy recomendable, este es otro lugar oculto en el Pirineo Francés que merece la pena pararse y descubrir con calma.
 




Más fotografías en mi


Toulouse

Desde Bagnères de Luchon hoy me he acercado, tras dos horas de autopista y atasco al entra en al ciudad, a Toulouse, una bonita ciudad a casi noventa kilómetros de los pirineos y capital del Departamento Alto Garona. Algo curioso es que tiene el apodo de la Ciudad Rosa por el color de los edificios antiguos hechos de ladrillo visto, bueno pues una vez aparcado el coche, lejos del centro pues tiene varias líneas de metro, comienzo mi visita.


Y nada mejor que por la Plaza du Capitole, el centro neurálgico de la ciudad, una espléndida plaza rodeada de impresionantes edificios entre los que se encuentra el ayuntamiento El Capitole. Un edificio del siglo XVIII cuya fachada data de 1750 y que no solo es el Ayuntamiento sino que es un monumento histórico en Francia, donde se pueden visitar varias des sus salas, impresionantes salas como la Sala Gervais a la que se accede por la Gran Escalera con una decoración impactante, en esta sala está dedicada a alegorías al amor, la Sala de los Ilustres donde se celebran recepciones oficiales y donde se pueden ver varios lienzos como La Bella Paule en el Balcón (de Henri Rachou).


Continúo mi paseo por la ciudad introduciéndome en sus calles, calles con grandes y majestuosos edificios y por las que hay un ir y venir de "tolosanos y tolosanas" así como de turistas, con olores, colores y sabores que son especiales de cada lugar y estos son uno de ellos.



Llego al Conventuel des Jacobins patrimonio histórico y de donde me traigo un recuerdo especial de su Claustro pues es de los más bonitos que recuerdo y además marcado por la música de piano de fondo, pues ensayaban para el festival que todos los años a finales de septiembre se celebra en dicho lugar. Es un impresionante edificio realizado en ladrillo visto (de ahí lo de Ciudad Rosa, recordad) que es típico del Gótico Meridional y otra cosa que llama la atención es su bóveda de nervaduras sobre todo la del extremo bautizada como "La Palmera".



Del Conventual a la Basilique Saint-Sermin según me comenta el chaval de turismo es Patrimonio Mundial de la Unesco como hito del Camino de Santiago, siendo un lugar de peregrinación, es una basílica románica de las más importantes de Europa y lo más espectacular es la Galería de los Santos Cuerpos y su cripta de dos planta, y bueno ya sabéis donde hay una cripta ahí esta el Gabriel. Hay reliquias de varios santos pero eso ya lo buscáis vosotros en el internet.


Después de un descanso y visita al paseo del Río La Garonne que atraviesa la ciudad y la divide como pasa casi siempre entre la nueva y la vieja.


Pues visito el Musee des Agustins, es el antiguo Monasterio de los Agustinos, del gótico meridional (otra vez el ladrillo visto y la ciudad rosa) que se ha transformado en museo, entorno a su claustro se exponen en varias salas (que formaban parte del convento) esculturas románicas, góticas, así como importantes obras pictoricas de los siglos diecisiete al veinte franceses. Destaco porque me impresionó la sala de escultura románica con capiteles (gran número) procedentes de distintos edificios religiosos de la ciudad, así como una serie de gárgolas que rodean el claustro.


Para finalizar mi visita y paseo por esta bella ciudad, a la que algún día volveré, acabo en el Jardin des Plantes, un lugar para pasear tranquilamente, relajarse y descansar, de este día lleno de emociones. Y de vuelta a Bagnères de Luchon, al Pirineo Frances.

 
Actualizar con 2027 

Más fotos en mi  

viernes, 28 de agosto de 2026

Hospice de France

Año 2012, por una carretera de montaña, estrecha pero bien asfaltada aunque con algunos tramos en obras, he subido al Hospice de France para hacer una ruta. El Hospice de France que fue en el siglo XVII un refugio que acogió a todo tipo de viajeros, así como un centro de intercambio fronterizo, pues la frontera con España está muy cerca en línea recta. A lo largo de las guerras entre franceses y españoles este lugar fue un puesto de guardia avanzado de las tropas francesas. Ya a partir del siglo XIX con el desarrollo turístico de la región fue y sigue siendo un refugio de montaña para turistas y alpinistas, así y como he podido comprobar un lugar de partida para varias rutas senderistas.



Bueno pues llegar a este lugar es encontrarse con un paisaje de ensueño, con un bosque y sobre el las imponentes cimas de los pirineos, que cada vez me gustan más.


Comienzo una ruta que transcurre por una senda, en un primer momento se adentra en un bosque para poco después y comenzando un ascenso que por momentos se hace duros en algunos tramos adentrarse en un espectacular valle glaciar (con su forma de U típica) y que comienzo a subir por una de sus laderas.



La ruta comienza a 1380 metros de altitud para finalizar después de salvar un desnivel de 820 metros y dos horas y media de ascensión, a una altitud de 2200 metros en un paraje maravilloso denominado Étangs de la Frèche un lugar espectacularmente bonito, donde se encuentran varios estanques con agua cristalina con los grandes picos sobre ellos, solo se escucha el agua caer de un estanque a el de nivel inferior, el sonido de los pájaros y nada más un lugar maravilloso de donde uno no quiere irse.

Merece la pena el esfuerzo de la ascensión para contemplar este bello paisaje, estoy solo y pronto aparecen dos senderistas con los que converso un rato admirando el paisaje para largo rato después emprender el descenso por este bonito valle de nuevo hasta el Hospice de France.




Una de las rutas más bonitas que he realizado que culmina con una comida en el Hospice de France, con unas vistas excepcionales, y unos burros rondando por la terraza de la cafetería.



Hay muchas más fotos, 
y algunas son verdaderamente bonitas en mi 


Y para finalizar el día, pues fui a ascender con el coche otro puerto mítico del Tour de France, el Col du Peyresorude, y en su cima me encuentro con un chiringuito, el turismo es lo que tiene.
 
En el año 2013, en el marco de colaboración entre Francia y España para la difusión cultural y de patrimonio en la frontera de los pirineos se va ha poner en marcha el Museè de l'Hospice de France. Hospice de France era un lugar de paso entre las fronteras de España y Portugal y su entorno tiene un rico patrimonio histórico. Pues bien, en dicho museo se va ha proyectar una de las imágenes que tomé en mi viaje de septiembre del año pasado. Si alguna vez pasáis por Bagnéres de Luchon y tenéis oportunidad, visitad el museo.

Castel-Viehl 
 
 

Aprovechando la cercanía, dado que el Hospital de Benasque está justo al otro lado del Hospice de France, fuimos a visitarlo algunos años después de mi primera visita. Aunque tuvimos que irnos hasta el Vall d'Arán para cruzar a Francia, pues falta una conexión por carretera directa con Francia en el Valle de Benasque.

En 2017 volvemos a este lugar que nos gusta tanto, el motivo de la visita es que en el año 2013 se inauguró una exposición dedicada tanto al entorno del Hospice de France como a su historia y dentro de esta exposición incluyeron una fotografía que yo realicé al Castel Viehl allá por 2012 cuando visité el Pirineo Francés. Y este era el momento de visitar el museo y ver la fotografía. 

 Imagen del audiovisual donde aparece mi fotografía.

De paso dimos un breve pero intenso paseo por Bagneres de Luchón que ya visité en al año 2012.  


Más fotografías del Hospice de France 
en mi
 
Hemos vuelto en 2026, algunos años después de mi primera visita y el museo ya ha cerrado, no obstante, la visita fue espectacular como la primera vez, y en esta ocasión tuvimos la oportunidad de hacer la bonita ruta "Chemin de l'Imperatrice". 
 
La Ruta Chemin de l'Impératrice (Camino de la Emperatriz) es un sendero idílico que inicia en el histórico refugio de Hospice de France. Su nombre rinde homenaje a la emperatriz Eugenia de Montijo. 

El recorrido tiene una distancia de 10,5 kilómetros (ida y vuelta) con un desnivel suave de 279 metros. El track está disponible en WIKILOC. La ruta avanza tras una pequeña subida desde el Hospice de France, siguiendo de forma casi llana, cruzando riachuelos y el puente Pont du Penjat. Posteriormente, se interna en un frondoso bosque de hayas que en algún tramo está equipado con cable para mayor comodidad de los caminantes.

El gran atractivo final aparece al salir de la arboleda a 1570 metros de altitud: el espectacular Cirque de la Glère. Este anfiteatro natural ofrece vistas imponentes a tres cascadas verticales que descienden cientos de metros, rodeadas por las altas cumbres fronterizas con España, como el pico Salvaguardia. El regreso se efectúa cómodamente por el mismo itinerario.





Más fotografías del
Chemin de l'Impératrice
en mi 

Bagnères-de-Luchon

Llego en 2012 a la llamada "La Joya de los Pirineos", en un maravilloso enclave se encuentra esta ciudad en la que me encuentro, una ciudad con fama a lo largo de la historia debido a sus Termas y actualmente además de por ello por sus actividades de montaña tanto en invierno como ahora en verano, con multitud de rutas de diferentes dificultades.


Hoy lo he dedicado a conocer la ciudad y a descansar, he recorrido sus calles sus parques y me he acercado a su lago, el Lac de Badech. Tiene un gran complejo termal que data ya de los romanos que cobró importancia y fama debido a una anécdota curiosa: un soldado romano con una grave enfermedad en la piel se curó después de 21 días de inmersiones en estas aguas que contienen gran cantidad de azufre. Actualmente es un gran complejo termal con un moderno vaporarium  y conserva las ruinas de las termas romanas.

Complejo Termal

Prueba de la importancia de las termas en la ciudad es que su calle principal Alles d'Etigny acaba en el complejo termal. Y ¿quien es el Baron Etigny? pues es quien en 1759 reformó la ciudad y las termas, vamos, quien puso las bases de lo que hoy conocemos.

Lac de Badech

Hay edificios del siglo XVIII y XIX que son verdaderamente impresionantes, el  Mismo casino es de 1880 y solo el exterior y el parque que lo rodean es espectacular.
 
La iglesia Notre Damme de l'Assomption fue construida en el siglo XIX reemplazando una pequeña iglesia del siglo XVI. El mercado de 1896 y la plaza que a diario se llena de colores, olores y como no sabores de productos de la zona. Y todo ello a los pies de los Pirineos y muy cercana a las cumbres de 3000 metros, de paisajes verdes, de agua, de naturaleza, algo precioso.



Esto es Bagnères-de-Luchon, que os sonará por finales de etapa del Tour de France, por victorias de Miguel Induarin. Y la que estoy descubriendo como una ciudad y un valle encantador y del que os seguiré contando cositas y mostrando fotos.

Las flores, hay flores por todas partes. Y hay un festival de las flores.

 

La historia de este lugar es fascinante, la alta burguesía y la aristocracia francesa convirtieron a Bagnères-de-Luchon en su gran epicentro de ocio, salud y exhibición social durante el siglo XIX y principios del XX.

Aunque las fuentes naturales eran conocidas desde la época romana, el verdadero desarrollo de Luchon comenzó en el siglo XVIII gracias al impulso del barón de Étigny y culminó a mediados del siglo XIX. La gran consagración de la villa llegó bajo el Segundo Imperio, cuando la emperatriz Eugenia de Montijo y Napoleón III pusieron de moda los Pirineos como destino vacacional preferente. A partir de ese momento, el Tout-Paris (la élite política, bancaria y cultural de la capital) consideró imprescindible pasar los veranos allí.

Se levantaron fastuosos hoteles, villas neoclásicas, palacetes y residencias señoriales a lo largo de las avenidas principales, edificios de la Belle Époque. El gran bulevar porticado Allée d'Etigny se convirtió en el eje de la vida burguesa, estaba repleto de cafeterías refinadas, librerías, anticuarios y boutiques exclusivas. Por otro lado el Casino de Luchon fue el centro de la vida social,  allí se celebraban bailes de etiqueta y cenas de gala.



Atrajo a los grandes nombres de la literatura, el arte y la política. Personajes de la talla de Gustave Flaubert, Guy de Maupassant, Alphonse de Lamartine, José María de Heredia o el dramaturgo Edmond Rostand (autor de Cyrano de Bergerac). 
 
Volvimos a esta bonita ciudad en 2017 y la hemos visitado de nuevo en 2026, dar un paseo por este lugar que tanto nos gusta es siempre un placer, en esta ocasión hemos venido desde la Val d'Aran para hacer una bonita ruta en Hospice de France y pasear por Bagnères-de-Luchon .... Volveremos, seguro.
 

Más fotografías de
BAGNÈRES-DE-LUCHON
en mi

martes, 25 de agosto de 2026

Calatayud


Ya habíamos pasado varias veces por esta ciudad, pero en esta ocasión decidimos hacer una parada y pasar un día para conocerla y es que Calatayud es una histórica ciudad situada en la provincia de Zaragoza a orillas del río Jalón, lo que la convirtió a lo largo de la historia en un estratégico cruce de caminos. Su origen se remonta a la ciudad romana de Bílbilis. Más tarde, durante la dominación musulmana, se fundó la población actual alrededor del imponente Castillo de Ayub, fortaleza defensiva que terminó dando el nombre definitivo al municipio. 
 
Esta localidad destaca hoy en día como la cuarta ciudad más poblada de la región aragonesa. Resalta principalmente por su valioso patrimonio cultural, un reflejo de la histórica convivencia entre las culturas cristiana, judía e islámica. Pasear por su casco antiguo permite admirar impresionantes muestras de arte mudéjar, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre todos sus monumentos destaca la majestuosa torre octogonal de la Colegiata de Santa María la Mayor. Con su perfecta combinación de historia milenaria, gastronomía tradicional y leyendas populares.

En el primer paseo por la ciudad llegamos al Paseo de las Cortes de Aragón, un lugar de encuentro de los bilbilitanos y zona comercial, está flanqueado a ambos lados por más de 200 ejemplares de plataneros. En un pasado corría paralelo a la muralla que cerraba Calatayud desde la Puerta de Alcántara hasta la Torre de la Oveja. Y continuamos por el paseo del Río Jalón, un bonito lugar para despejarse.

Río Jalón

Caminamos hasta la Plaza de España, que será paso casi constante en nuestra visita a esta ciudad, es de origen medieval aunque las casas actuales con sus soportales de columnas, datan del siglo XVI. Las columnas fueron traídas de las ruinas de Bilbilis. Pero lo que nos llama la atención es la irregularidad de sus fachadas, alguna de ellas se ve claramente torcida, debido a los materiales del subsuelo bajo la ciudad, se puede ver que las casas han cedido y están todas inclinadas, sujetándose unas con otras, por eso la imagen de los balcones inclinados que da la sensación de que se van a caer las casas. El edificio más importante es la casa consistorial, antigua Lonja, edificio renacentista, del siglo XVI la parte baja y del siglo XVIII la segunda planta, muy modificado todo el conjunto en el siglo XIX.

Plaza de España
 
Muy sorprendente es la disposición defensiva de la ciudad, con cinco puntos castillos en lo alto, que se enlazan mediante murallas que bajan a los barrancos y vuelven a subir. El Castillo del Reloj, de planta alargada, con recintos alto y bajo, entre sus restos se distinguen cámaras y escaleras excavadas en la roca de yeso. El  Castillo de la Peña, del que solo queda la planta y algunas cámaras excavadas en la roca y sobre el que se edificó el Santuario de la Virgen de la Peña que también recomendamos visitar.

Santuario de la Virgen de la Peña
 
El Castillo de Doña Martina, está situado en el centro de la medina, es el mayor de todos, con una planta alargada de 140 metros. Flanqueado al norte y al sur por los barrancos de la Rúa y de las Pozas. El Recinto de la Torre Mocha, se sitúa sobre un cerro a poniente, entre los dos barrancos, es un recinto cerrado con una alta torre octogonal en el centro, que separa el Castillo de Doña Martina de la zona urbana habitada.

Castillo de Doña Martina

Por último, el más impresionante de todos Castillo de Ayub, con sus más de once siglos de existencia es el más antiguo que se conserva de los construidos por los árabes en la península, y también uno de los más antiguos del mundo islámico. Su nombre no ofrece lugar a dudas sobre su origen: Qal´at Ayyub que en árabe significa castillo o fortaleza de Ayyu, sería fundada por el emir Ayyub ben Habib al-Hajmi, tercer emir de Al-Andalus, en el año 716. No pudimos acceder a su interior por obras de recuperación pero ya desde el exterior impone y las vistas son espectaculares.

Castillo de Ayub

La presencia judía en Calatayud es simultánea al periodo de dominación musulmán, aunque no se configura como aljama, estuvo muy presente y se ha mantenido la estructura de La Judería, que se situaba, a modo de promontorio, encaramada en torno al castillo de Doña Martina, también conocido como castillo de la Judería. El barrio poseía una vía de acceso principal que arrancaba, posiblemente a través de un arco de medio punto, desde la plaza de San Andrés, y ascendía por la cuesta de Santa Ana. Había varias sinagogas (algunos autores las cifran en siete), además de sus instalaciones públicas, como centros de atención hospitalaria, hornos, carnicería, etc.Un auténtico placer perderse entre sus callejuelas.

El Barrio de la Morería de Calatayud (Zaragoza) es el antiguo arrabal histórico de origen islámico que se extiende a los pies del Castillo de Ayub, Conserva la estructura defensiva y callejera de origen musulmán. Sus calles se identifican hoy en día de forma señalizada con una pequeña media luna en las placas del callejero. Pudimos recorrer enclaves como la Puerta Emiral y los restos de fortificaciones.

Morería y Castillo de Ayud

La Colegiata de Santa María, reconquistada Calatayud por el rey Alfonso I el Batallador el día de San Juan de 1120, la mezquita mayor de la ciudad fue convertida, según la tradición, en iglesia bajo la advocación de la Virgen María en su misterio de la Asunción, En el año 2001 fue destacado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad debido a las partes de la fábrica  mudéjar que se conservan: el claustro, la torre y el ábside, impresionantes. Y en su interior, una sorpresa, una serie de pinturas murales medievales impresionantes.

Colegiata de Santa María


Entramos en la Iglesia de San Andrés, que se cree que es una de las parroquias fundadas tras la reconquista por Alfonso I el Batallador, aunque de la primera fábrica románica nada se conserva si exceptuamos el crismón sobre la actual portada, y la pila bautismal. Se trata de una  iglesia de tres naves de distinta altura que van cubiertas con bóvedas de crucería simple de nervios diagonales.
 
Continuamos el paseo hasta la Puerta Terrer, una  construcción posterior al año 1580 que consta de dos torreones de frente semicilíndrico, construidos en ladrillo, y rematados en tejadillos cónicos con aguja. Y la Fuente de los 8 Caños. Frente a ellos se encuentra el Museo de Calatayud, un lugar donde conocer la historia de la ciudad y de Bílbilis.

Puerta Terrer

Hacemos una parada para comer en el Mesón de la Dolores, probablemente sea el edificio civil noble más antiguo que se conserva en Calatayud. En su origen es un palacio aragonés renacentista de finales del siglo XV o principios del XVI. Perteneció al Marqués de Ayerbe y fue la antigua “Posada de San Antón” hasta 1963. Se accede a través de un gran portalón adintelado con vigas de madera, donde encontramos un gran patio empedrado y al fondo arrancan las escaleras que llevan a los pisos superiores. A  la derecha, tras un monumental arco, hay un patio al aire libre con pozo y donde podemos apreciar las balconadas de los pisos altos. Al fondo del patio empedrado se baja por una rampa a las cuadras, desde estas otra larga rampa nos conduce hasta una gran bodega medieval, restaurada y acondicionada, ésta alberga el Museo de “La Dolores”.

El nombre del mesón se debe a la leyenda de “La Dolores”. Esta leyenda se popularizó a través de la copla, la ópera de Bretón; el pasodoble “Si vas a Calatayud...”; y obras teatrales como “La Dolores” de Feliú y Codina.

Mesón La Dolores

La Iglesia San Juan el Real, construida por la Compañía de Jesús estaba dedicado a la Virgen del Pilar hecho que cambia cuando en 1769, dos años después de la expulsión de los Jesuitas, hubo de cerrarse la Parroquia de San Juan de Vallupié, ruinosa, siendo una de las más antiguas de la Ciudad, S. XII. Los parroquianos solicitan la cesión de la Iglesia Jesuita, consiguiendo la translación en 1770 con lo que pasó a tener la advocación actual, en honor a San Juan el Real. Es de estilo Barroco-Jesuítico es de planta en cruz latina y capillas en los contrafuertes comunicadas entre sí.

La sorpresa fue encontrarnos con que el crucero se cierra con cúpula de linterna, sobre pechinas, que están decoradas con pinturas al óleo sobre lienzo pintadas por Francisco de Goya en 1766, cuando contaba veinte años de edad. Representan los cuatro Padres de la Iglesia occidental: San Agustín y San Ambrosio, obispos, San Jerónimo cardenal, y el papa San Gregorio, el Magno. Algo maravilloso.

Iglesia San Juan el Real

Pinturas de Goya en Pechinas

Para acabar la visita a la ciudad entramos en La Real Basílica-Colegiata del Santo Sepulcro en Calatayud es uno de los monumentos históricos y religiosos más importantes de Aragón. Destaca principalmente por ser la casa madre de la Orden del Santo Sepulcro en España y por ser estructuralmente una réplica inspirada en el Santo Sepulcro de Jerusalén.

Real Basílica-Colegiata del Santo Sepulcro

Nos desplazamos unos kilómetros para visitar el Yacimiento Arqueológico de Bílbilis, que se encuentra abierto al público con un recorrido perfectamente señalizado. Se extiende por las cimas y laderas de los cerros de Bámbola, San Paterno y Santa Bárbara, abarcando una extensión aproximada de 30 ha, el río Jalón discurre a sus pies circundándola en su mayor parte. Desde este lugar se controlan los accesos a la meseta, o lo que entonces era la celtiberia, de ahí su incuestionable valor estratégico de control territorial. Destacamos lo que habría sido su impresionante foro o su teatro en un lugar impresionante con capacidad para algo más de 4000 personas, de la misma manera también dispone de unas termas en forma lineal donde se aprecian las pequeñas hornacinas donde dejaban sus pertenencias antes de pasar al circuito de agua. También poseía unas potentes murallas, y una compleja red hidráulica a base de cisternas enlazadas entre sí. Una visita muy recomendable.

Teatro Romano de Bílbilis

Termas Romanas de Bílbilis


Más Fotografías de Calatayud
en mi