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sábado, 20 de marzo de 2021

Camino del Campillo

Dolmen del Romo y al fondo el Castillo de Los Arcos

Salimos desde la localidad de Almendral (Badajoz) por la calle Miguel Hernández para tomar el Camino del Campillo hasta conectar con el Camino de Badajoz a Barcarrota que nos lleva al Castillo de Los Arcos, tras visitar Encina del Romo o Encina Madre de 500 años de edad. Detrás del castillo sale un camino que abandonamos apenas a los 300 metros para, campo a través durante unos 800 metros cruzando un par de arroyos, llegar al Dolmen del Romo, uno de los dólmenes mejor conservados de la provincia de Badajoz. La vuelta la hicimos por el mismo camino hasta el pueblo. Son 19 kilómetros prácticamente llanos por unos parajes verdaderamente bonitos.


El track de la ruta está disponible en WIKILOC:


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La Encina del Romo o Encina Madre, tiene una edad estimada de 500 años, es una de las dos encinas de mayor tamaño de la provincia de Badajoz y una de las más importantes de la Península Ibérica. Su porte monumental impresiona cuando estamos bajo su copa, de 32 metros de diámetro. Sus ramas, gigantescas, son del grosor de los troncos de algunas encinas consideradas monumentales. Lamentablemente, los fuertes vientos de finales del 2006 le produjeron daños irreparables en su copa, formada por pesadas ramas de hasta 15 metros de longitud, desproporcionadas en relación a su altura. Para sustentar sus gigantescas ramas y prolongarle la vida el mayor número de años posible, un equipo de técnicos procedieron a la restauración en el verano del 2007. 


Encina del Romo o Encina Madre

En el año 2005 por Decreto 140/2005, de 7 de junio se declaran 4 nuevos árboles singulares de Extremadura, entre los que se encuentra el que hoy nos ocupa "La Encina del Romo o Encina Madre". Los criterios de singularidad para su declaración fueron: Árbol monumental, una de la mayores encinas de España (4,75 m de perímetro a 1,30 m y diámetro máximo de copa de 32 m). Presenta además, en un grado extremo, la poda de formación típica para la producción de bellota. Árbol muy conocido y valorado en la comarca. El anciano árbol se apoya sobre 20 pilares de madera con una horquilla metálica en cada extremo. Lamentablemente hoy el lugar se encuentra un poco dejado, sin cuidar, algunas de las horquillas están por el suelo, parte del perímetro de madera se encuentra caído y roto, la gente entra y se sube a sus ramas, un desastre, hay que cuidad más el patrimonio.


Encina el Romo o Encina Madre

El Castillo de Los Arcos fue mandado a construir en el siglo XV por orden de Lorenzo Suárez de Figueroa, sobrino del primer conde de Feria Lorenzo Suárez de Figueroa y Sotomayor, en los terreno cedidos por el rey Enrique IV de Castilla, el dedico una entrada en mi blog CASTILLOS Y FORTALEZAS EN LA RAYA


Castillo de Los Arcos

Entrad del Castillo de Los Arcos

En cuanto al Dolmen del Romo, se trata de uno de los dólmenes mejores conservado de la provincia de Badajoz. Se encuentra entre los municipios de Valverde de Leganés y Almendral, pero en el término municipal de Badajoz, está a unos 800 metros del castillo de Los Arcos, situado en un precioso paraje, en la dehesa de Los Arcos, al que tuvimos que acceder campo a través, pues no hay ni carteles que lo anuncien, ni una senda que lleve a este espectacular lugar, y mucho menos información del mismo en el lugar.


Dolmen del Romo


Se encuentra en un paraje encantador, bajo cuatro encinas, se presenta como un yacimiento megalítico realizado en granito, con cámara funeraria poligonal alargada y corredor de gran recorrido. Dos de los ortostatos de la cámara poseen sendas aberturas en sus extremos para formar un vano en la cámara, permitiendo la vista al exterior. La losa de cubrición o cubierta tiene forma trapezoidal y está asegurada sobre un pequeño ortostato que hace de cuña. Alrededor del monumento aparecen restos de partes de la cámara, el corredor y el túmulo. Es de finales del Neolítico a principios del Calcolítico, entre 6000 a 5500 años de antigüedad.


Dolmen del Romo

Gárgolas en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol




Gárgolas en la Iglesia Parroquial de 
San Pedro Apóstol
de estilo gótico de principios del siglo XVI

martes, 2 de marzo de 2021

Acueducto de las Herrerías

Canal y vistas del valle


En esta ocasión visitamos el Geoparque Villuercas Ibores Jara, concretamente la localidad de Campillo de Deleitosa para hacer esta bonita ruta que nos llevará a uno de los parajes más desconocidos, pero de los más impresionantes que hemos podido ver en bastante tiempo, el Acueducto de las Herrerías. La ruta es sencilla de apenas 11 kilómetros. Iniciamos nuestra marcha en el parque municipal de la localidad para tomar la Calle Eras, tras pasar por el cementerio entramos en un camino que nos conduce descendiendo hasta la altura del Puente del Conde o Puente Viejo que cruza la Garganta de Descuernacabras, desde este punto caminamos paralelamente al río por una pequeña senda que en ciertos tramos se pierde entre la vegetación.  

El track de la ruta está disponible en WIKILOC:


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Al otro lado del río vemos las ruinas de un antiguo molino, continuamos por la senda hasta encontrarnos con los restos de una primera minicentral eléctrica, de 1952. En este punto la senda asciende hasta llegar a una obra de ingeniería impresionante, el canal que vamos a recorrer y que daba servicio a tres minicentrales eléctricas de los años 1897, 1917 y 1952 y a una antigua herrería del siglo XIV, y que se suministraba del agua necesaria de la presa en la Garganta de Descuernacabras. En el otro margen de la garganta, podremos ver las pizarrosas verticales y oblicuas, así los diferentes pliegues que dan idea del origen de estas sierras, una delicia para cualquier geólogo.


Restos de una Central Eléctrica

Garganta de Descuernacabras

Llegamos al canal, por donde caminaremos algo más de cinco kilómetros, fue utilizado en los años 50 del siglo XX, tiene unos siete kilómetros de recorrido, un metro de alto y de hasta dos metros de ancho en algunos tramos, está construido en pizarra y mortero de cemento, arena y cal. Cuenta con numerosos contrafuertes, a lo largo de todo su recorrido, en los tramos en los que existe una mayor pendiente en la ladera. Es curioso ver las curvas que hace el canal, afanándose en agarrase a la ladera de la sierra por la que transita, buscando seguir la curvas de nivel, minimizando el impacto ambiental, y mimetizándose con el entorno.

Canal

Canal adaptándose a las curvas de nivel

Pero a mitad de canal encontramos la verdadera joya de la ruta, el Acueducto de las Herrerías. Por muchas fotos que hayas visto, cuando uno llega hasta este lugar, no puede dejar de asombrarse con esta monumental obra de ingeniería que se levanta en medio de tan agreste paraje. Se trata de un acueducto de 80 metros de longitud, que traza una pronunciada curva con la finalidad de salvar un profundo valle. Su base es un grueso muro de cuarcita. Sobre él, se alza una fila de arcos idénticos por los que discurre el canal. Junto a esta construcción, se encuentran las ruinas de la minicentral eléctrica levantada en el año 1917. 


Acueducto de las Herrerías

Detalle del Acueducto de las Herrerías

Acueducto de las Herrerías


La construcción de las minicentrales eléctricas, los  canales y el acueducto se levantaron por iniciativas de dos empresarios. La primera minicentral que nos encontramos en la ruta y el primer tramo del canal, parece que fueron obras de un empresario de Bilbao, Las otras dos centrales, la prolongación del canal y el acueducto fueron construidas por un empresario maderero de Guadalupe, Don Eusebio González, con el fin de autoabastecer de energía a sus empresas.  


Restos de una Central Eléctrica

Según vamos caminando vemos unas magníficas panorámicas de la garganta encajonada entre las dos paredes de pizarra y cuarcita de las sierras que la flanquean, con el fondo de la Sierra de Juncaldilla, con bosque meditérráneo en las laderas más abiertas y árboles de ribera en las zonas más cercanas al río, y con una visión del canal que parece formar parte de un todo, fundiéndose en el paisaje.


Después de admirar esta magnífica obra retomamos la marcha hasta casi finalizar el canal donde encontramos la antigua herrería del siglo XIV actualmente cubierta en su casi totalidad por zarzas, con lo cual no pudimos acceder a los restos. A la altura de ésta abandonamos el canal para tomar una senda que asciende y nos deleita con hermosas vistas del entorno y que nos lleva a el Camino de Robledollano para llegar de nuevo a Campillo de Deleitosa.


Restos de la Herrería del siglo XIV

Más fotografías de la ruta en mi 



Pero antes de volver a Mérida, hicimos una parada a orillas del Embalse de Valdecañas para visitar el "Templo de los Mármoles", un templo formado por columnas del cual  se conserva íntegro su basamento de piedra granítica, así como su pavimento de grandes losas. También su pórtico de 4 columnas de frente y 2 a los costados, correspondientes a las fachadas laterales, que todavía soportan a los dinteles y un arco en el centro. En el siglo II se debió construir la columnata de Los Mármoles; más tarde, en el siglo III, se edificaron sus murallas. 

Los restos de este templo se desmontaron piedra a piedra para reconstruirlo en un entrante de tierra, cuando se inundó la zona por el embalse de Valdecañas, en 1963. 

Es el único resto que queda de la antigua Augustobriga, que era un municipio romano situado en la calzada que iba desde Emerita Agusta (Mérida) hasta Caesarobriga (Talavera de la Reina).

Templo de los Mármoles