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martes, 29 de marzo de 2022

Convento de San Isidro de Loriana



En esta ocasión nos dirigimos a Puebla de Obando para hacer esta bonita ruta que nos lleva hasta el Convento Franciscano San Isidro de Loriana. Son algo más de 15 kilómetros que ya realicé hace once años junto con la Asociación Senderista Luna de Agosto de Villafranca de los Barros.

La ruta se inicia por el Camino de Mérida por una pista hasta el Cortijo del Vidrio Norte donde abandonamos la pista para tomar un camino que nos lleva al Convento Franciscano San Isidro de Loriana que se encuentra en el término municipal de Mérida. Una parada para ver desde lejos las ruinas del convento, pues es propiedad privada y está cerrado impidiendo el paso. Continuamos entre la dehesa hasta llegar al Cortijo del Carnero y tomar la Pista al Cortijo del Vidrio que abandonamos poco antes de llegar a la carretera EX-100 para tomar el Camino de Puebla de Obando a Mérida que conecta con el Camino del Romero que nos devuelve de nuevo a Puebla de Obando. 

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Es una ruta de dificultad fácil tan solo la pequeña subida al final de la ruta a la Sierra de Luriana. Toda la ruta transcurre entre una espectacular dehesa entra ganado vacuno y algún que otro mastín que se cruza en nuestro camino. 



En cuanto a lo que motivó esta ruta, que no es otra cosa que volver a visitar el Convento Franciscano San Isidro de Loriana, decir que desde lejos, que es lo que pudimos hacer pues es propiedad privada y bastante peligroso, se ve en un estado lamentable de total abandono y dejadez, gran parte de su estructura está viniéndose abajo. 



El convento fue erigido en 1551 sobre las antiguas tierras de Loriana, por iniciativa del franciscano Fray Alonso de Manzanete, bajo el auspicio de D. Juan Velázquez Dávila. Una antigua ermita de origen templario sirvió como base del convento que sigue la tipología franciscana, con una estructura sencilla y mínima decoración. Según leo en diferentes artículos, el claustro de pequeño tamaño con pozo central se caracteriza por arcos de medio punto que sustentan la planta superior, desde este lugar se disponen el resto de estancias del convento incluido un horno, un refectorio y estancias administrativas.

La iglesia, en total peligro de derrumbe, es de planta sencilla de nave única y de tamaño pequeño, está adosada al convento. El coro y la cabecera están absolutamente devastados.



Del exterior de piedra, mampostería y pizarra, llama la atención los cinco contrafuertes que sustentan la cara suroeste del convento, también destaca una pequeña espadaña y una torre donde se aprecian enormes grietas y parte de la misma caída.

El estado de conservación es penoso, los dueños tan solo señalan la peligrosidad del lugar y pese a ser declarado Bien de Interés Cultural den 2013 el edificio se está muriendo lentamente, sin haberse realizado ningún tipo de acción de consolidación ni limpieza, está peor que hace once años cuando lo visité por primera vez. En diciembre de 2007 fue incluido en la Lista Roja del Patrimonio. Un ejemplo más de desidia hacia el patrimonio de Extremadura, teniendo los días contados si no se actúa con rapidez.


Más fotografías en mi 

martes, 1 de marzo de 2022

Ocho lugares que visitar en Lisboa


En esta ciudad hay mucho por ver y hacer, con el Océano Atlántico de fondo, Lisboa es una maravillosa ciudad cosmopolita, con edificios de piedra caliza, azulejos de colores en las paredes, tejas rojas, con un pasado fascinante, siendo la capital más antigua del oeste de Europa, la ciudad de las siete colinas, conocida como la ciudad de la luz. Con gran cantidad de monumentos, museos, miradores, barrios históricos o iglesias para visitar. Con un sinfín de bares y restaurantes donde degustar buen pescado y marisco. Así, si quieres mezclarte con los lisboetas o simplemente quieres un lugar tranquilo donde ver un bonito atardecer te recomiendo estas ocho opciones, que sin duda con el tiempo se irán ampliando.

1.- Visitar el Mercado de Arroios. Ubicado en la Rua Ângela Pinto entre Praça do Chile y Alameda D. Afonso Henriques. Un bonito edificio donde poder disfrutar de un mercado tradicional de pescado fresco, bacalao, verduras, frutas, carnes o embutidos. Bordeando el mercado se encuentran numerosos restaurante, puestos de flores y plantas. Fue inaugurado oficialmente el 28 de febrero de 1942, el Mercado de Arroios fue, a finales de la década de 1980, clasificado como edificio de interés cultural.



2.- Campo dos Mártires da Patria. Denominado de esta manera por ser el lugar donde fueron ahorcados los compañeros del general Gomes Ferreira de Andrade por ser considerados sospechosos de haber conspirado contra contra William Carr Beresford, militar británico gobernador de Portugal continental desde la expulsión de las tropas napoleónicas hasta la revolución liberal de inicios del siglo XIX, mientras la corte de Portugal se refugiaba en Brasil. 

Merece la pena darse un paseo por el jardín del siglo XVIII que ocupa casi dos hectáreas. Pero lo que más nos sorprendió fue la estatua del médico Sousa Martins situada frente a la Facultade de Ciências Médicas, este médico era conocidos por sus grandes esfuerzos en la lucha contra la tuberculosis y por la benevolencia con los pacientes pobres a los que trataba, que lo elevaron a la categoría de santo laico tras su muerte, hoy día puedes seguir viendo a lisboetas que van a este lugar a rezar por los enfermos o a agradecerle la curación de una enfermedad, a los pies de la estatua multitud de placas de mármol con agradecimientos, sobrecoge y más cuando conoces la historia de este médico.



3.- Caminar por el Barrio de Mouraria. Se trata de un barrio típico lisboeta, con la esencia de un pueblo dentro de una ciudad, considerado como la cuna del fado, aquí vivió María Severa, la primera gran fadista. Tan solo hay que perderse por el barrio y callejear, para descubrir un fantástico barrio y sus gentes. A este barrio he dedicado una entrada en este blog: BARRIO DE MOURARIA.


4.- Visitar el Museo Caluste Gulbenkain. Este ha sido un maravilloso descubrimiento en este viaje, alejado del bullicio de turistas, en el barrio Azul de Lisboa, con un fantástico jardín publico. El museo está integrado por más de seis mil piezas adquiridas por el empresario armenio Caluste Gulbenkain a lo largo de su vida en la primera mitad del siglo XX, de las cuales se exponen algo menos de mil. Se trata de una de las mejores colecciones privadas del mundo. La colección abarca distintos periodos, arte egipcio, Grecia, Roma, Mesopotamia, Oriente, Armenia, China y Japón, así como pinturas de Europa desde el siglo XII al XIX. Un lugar increíble, muy recomendable.




5.- Atardecer en Jardim do Torel. Este es uno de los menos conocidos de todos los miradores de Lisboa, lejos del turismo. Es un lugar encantador por sus vistas y por el propio mirador. Un lugar para perderse y ver un bonito atardecer.


6.- Visitar Librerías en Lisboa. Hay muchas formas de conocer esta ciudad, sus monumentos, su gastronomía, sus mercados, ... y por sus librerías, y Lisboa está plagada de ellas, de viejo o segunda mano, se llaman Alfarrabistas en portugués, de alfarrábio que significa libro antiguo, y gran parte está en los barrios históricos. En esta ocasión nos centramos en cinco de ellas: Livraria Bertrand, Sá da Costa y Ferin en Chiado, y Livraria Az do Libro y Antiga do Carmo en la Calçada do Carmo, sobre todo esta última es de obligada visita. He dedicado una entrada en mi blog: PASEO POR LAS LIBRERÍAS DE LISBOA.


7.- Tomar una Bifana en O Triangulo da Ribeira. Uno de los mejores lugares de Lisboa para tomar una Bifana, un pequeño local donde a penas caben ocho personas en la barra pero donde merece la pena parar, el dueño super amable nos hizo pasar un buen rato y huir del siempre colapsado de gente Mercado da Ribeira que está justo en frente.


8.- Tranvía 12. Todo el mundo toma el famoso Tranvía 28, pero yo os aconsejo tomar el 12 desde Martin Moniz, olvidaos de las enormes colas que hay siempre para subir al 28 y subiros a este tranvía, poneros música de Fado, al ser posible Amalia Rodrigues y dejaros llevar por el maravilloso barrio de Mouraria.



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