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miércoles, 4 de abril de 2018

Fuerte de Telena


Su verdadero nombre era Fuerte de San Juan de Leganés. Se mandó construir en 1599 en este lugar dada su situación estratégica, en el camino de Viejo de Olivenza a 15 kilómetros de Badajoz y algo menos de 2 kilómetros de Portugal. 

Telena tenía un valor estratégico, tanto como baluarte defensivo en los frecuentes enfrentamientos que surgían con Portugal, como desde el punto de vista económico por las transacciones realizadas entre ambos países (pasaban carne, vino, aceite...). Los primeros datos de Telena datan de 1264, como una pequeña aldea. De 1640 a 1713 Badajoz se ve envuelto en dos conflictos bélicos. El primero fue la guerra de Restauración Portuguesa que durará 28 años; el segundo, que ocupó los 13 primeros años del siglo XVIII, la guerra de Sucesión Española que se produce al morir sin descendencia el último monarca de la dinastía de los Austria. En ambas contiendas Telena desempeñó un papel importante. 


El hecho de tener fortificado Telena, era de capital importancia para Badajoz y su término, dado que en estas fechas estaba rodeada por territorio portugués tanto por el oeste, la raya, como por el sur, Olivenza. Las defensas de Telena se hallaban en malas condiciones, por ello, el entonces Capitán General, Marqués de Leganés, ordena su reconstrucción, pero no acabo el proyecto y el 22 de septiembre de 1646 cae en poder de Portugal, para poco tiempo después pasar de nuevo a manos Españolas. Finalmente en las Actas Municipales de 1717 se habla de la destrucción total de Telena y su total desaparición podemos fecharla en febrero de 1883. Actualmente pueden contemplarse en el lugar algunos restos del antiguo fuerte.



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lunes, 2 de abril de 2018

Castelo e Cerca Urbana de Vila Viçosa



Se encuentra en una posición dominante sobre la ciudad. Vila Viçosa consta de un rico patrimonio así como de espectaculares explotaciones de mármol en el entorno que es parte fundamental de la economía del municipio. Algunos autores dicen que en la elevación que hoy ocupa el castillo hubo una fortificación romana que más tarde fue ocupada por los musulmanes durante el reinado de D. Alfonso II. En 1270 se le atribuye la categoría de villa con el nombre en un primer momento de Vila Vicoço para más tarde cambiar por el actual Vila Vicoça. El castillo y su cerca fueron edificados posteriormente en tiempos de D. Dinis, en torno a 1290, por esta fecha ya estaba concluida la cerca de la villa que se abría por tres puertas, la del Sol, la de Estremoz y la de Évora.


Durante el reinado de Fernando I a finales del siglo XIV se realizaron mejoras en la fortificación, abriendo una nueva puerta al noreste, la de Elvas, entre dos cubos de planta cuadrangular y otra al sureste la Puerta de la Torre. Ya en el siglo XV en 1461 pasó a formar parte del ducado de Bragança. Hacia 1520 por iniciativa de D. Jaime I, comienzan las obras de profunda remodelación del viejo castillo para adaptarlo a la artillería, las obras se prolongaron hasta 1537 y se transformó la torre del homenaje gótica en una estructura singular de planta cuadrangular, reforzada en los ángulos por poderosas torres cilíndricas.


En el contexto de la Guerra que se inicia en 1640 para la Restauración de la Independencia, es cuando se ponen en marcha distintas iniciativas para la construcción de una serie de defensas en torno a la cerca de la villa y al castillo artillero quinientista. Vila Viçosa no sólo tenía valor por su situación geográfica en el camino de Estremoz y Évora, sino también simbólico por ser residencia real. En 1661 Nicolau de Langres hace un estudio de las necesidades de fortificación de Vila Viçosa y se procede a la construcción de las tenazas abaluartadas que se hace en varias fases y que estarían listas para 1665, incluyendo el Fuerte de San Bento del que no quedan restos, pero no fueron de mucha utilidad, ese mismo año las fuerzas españolas bombardearon la fortificación, rindiéndola, tomando la villa pese al refuerzo defensivo, pero conocida la llegada de un ejército portugués al mando del Duque de Mariavla, las fuerzas españolas salieron a su encuentro y sufrieron una sonora derrota en la batalla de Montes Claros el 17 de junio de 1665.


En 1777 la Casa de Bragança mandó demoler un trozo de la cerca para aprovechar sus materiales en la ampliación del Palacio Ducal, así como la sustitución del puente levadizo de la puerta principal del castillo. En medio de la llamada Guerra de las Naranjas, en mayo de 1801, una brigada española invadió y saqueó el castillo. En 1802 se instaló en Vila Viçosa el 2º Regimiento de Infantería de Olivença, pero no serviría de mucho, porque el castillo fe saqueado en 1808 durante la guerra peninsular. De estas vicisitudes el castillo necesitaba reparaciones que fueron acometidas entre 1821 a 1827 por la propia casa de Bragança. Para mediados del siglo XIX se registró el desmoronamiento parcial del ángulo meridional y de la fachada oeste, restaurándose posteriormente. En 1910 el Castillo fue clasificado como Monumento Nacional, propiedad de la Fundación de la Casa de Bragança. Durante todo el siglo ha sufrido el Castelo y la cerca numerosas intervenciones de restauración y consolidación.


Se trata de una fortificación compuesta por tres núcleos superpuestos de diferentes épocas. Por un lado, la cerca de la villa de tipo gótico, de planta rectangular interrumpida por el castillo artillero quinientista y coronada por un parapeto almenado y circundada interiormente por un adarve, al que se accede por escaleras engarzadas en el espesor de la muralla y que dispone de cinco puertas. Por otra parte, en la parte SE de la cerca se sitúa el citado castillo artillero quinientista terminado en 1537, de nítida influencia italiana, de planta cuadrada irregular con torres cilíndricas en ángulos opuestos y patio central rectangular. Se encuentra envuelto por un foso y una fortificación parcialmente estrellada. En la fachada principal se abre un portón en arco de vuelta perfecta, a la que se accede mediante puente levadizo. En la fachada lateral izquierda se abre otro portal semejante y en la posterior un postigo más simple. Finalmente existe una tercera defensa superpuesta construida en la Guerra de Restauración, consistente en una fortificación abaluartada de planta en estrella irregular que envuelve en castillo quinientista, formada por siete tenazas desiguales y con una pequeña cortina de interconexión de la que subsisten dos tercios. Existe una segunda cortina de trazado de tenaza desde el S hasta la cerca de la villa, compuesta por tres tenazas conectadas, muy arruinadas.


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