domingo, 5 de abril de 2026

Vía Verde Vegas del Guadiana


Esta Vía Verde sigue los pasos de un antiguo proyecto ferroviario destinado a unir Villanueva de la Serena con Talavera de la Reina. Las obras se detuvieron durante la Guerra Civil, hoy en día este trazado de 61 km nos brinda la oportunidad de explorar una ruta única, llena de historia y belleza natural. 

Durante décadas sólo circularon por esta zona los trenes de la empresa MZA, pero hubo algo que atrajo el interés de los empresarios ferroviarios: las minas de fosfatos de Logrosán, puestas en explotación a partir de 1917. Este mineral, concretamente el fosfato tricálcico, se reveló como un auténtico milagro para la agricultura, y la mina “La Costanaza”, recomendable su visita, fue todo un hito a escala nacional, de sus galerías se extrajo, hasta su cierre en 1946, el 50% del total de la producción española de estos fertilizantes. Por ello se estimó muy interesante el conectar estos pozos al resto de la red ferroviaria.

En total son 61 kilómetros en tierra compacta, en el trayecto encontramos túneles, viaductos, puentes, elementos de señalización y construcciones asociadas. Una vía verde que merece la pena recorrer caminando o en bicicleta, recorriendo los tramos como uno quiera, en nuestro caso lo hemos dividido en cinco tramos.

El track completo de la Vía Verde Vegas del Guadiana se encuentra disponible en WIKILOC.

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Tamo 1: Villanueva de la Serena - Palazuelo. 

Arrancamos en la estación de ferrocarril de Villanueva de la Serena, desde dicha estación caminamos paralelos con las vías del tren por la calle José Gallardo y el Paseo Castelar y a la ronda de la Hispanidad.

Realizamos un giro a la derecha y se sumerge en una profunda, húmeda y roja trinchera ferroviaria, en cuya salida adquiere la apariencia de una larguísima recta dibujada entre campos agrícolas, huertas, salteadas casas de labor y chalés. La linealidad del trazado ferroviario se interrumpe ante una ancha y compacta pista de tierra transversal, la ruta abandona el rastro original del ferrocarril, gira a la derecha y continúa por esta pista de tierra. 

La pista de tierra se torna en camino asfaltado que sube al collado del Ventorrillo,  la vía verde baja en busca del Río Guadiana, avistándose ya los imponentes viaductos, el descenso y el asfalto concluyen al alcanzar el primer viaducto férreo, conectando así nuevamente con el trazado ferroviario original. Ya estamos en la auténtica vía férrea.

El paseo sobre la Vega del Guadiana es algo impresionante y deja paisajes que inmortalizamos en bonitas fotos, continuamos por paso inferior bajo la carretera N 430 que da paso a un amplio panorama formado sólo por campos de labor. La vía verde pronto atravesará el homogéneo paisaje de los encharcados arrozales de Palazuelo.

En el km 9,6 aparece la ruinosa Estación de Rena y, más allá, su almacén de carga rematado por nidos de cigüeña, la vía gana altura junto a los frutales alineados que se extienden a ambos márgenes y, progresivamente, se convierte en el terraplén que aborda el puente sobre el río Gargáligas.

En el km 13 se levanta el paso superior de la carretera que lleva a la pedanía de El Torviscal, situada a unos 300 metros de la vía verde, donde paramos para tomar algo y visitar la localidad y en el km 17 aparece otro paso superior de carreteras, tras el cual la cortina vegetal de chopos y eucaliptos que puebla el río Ruecas. Llegamos al fin de la primera etapa en Palazuelo, lugar que visitamos y que en ese momento estaba en fiestas.






Tramo 2: Palazuelo - Puente del Río Ruecas. 

Arrancamos este tramos en un día de otoño casi invierno, cubierto con algo de niebla, pero que al final de la mañana acabó despejando. Comenzamos en el kilómetro 17 y ya en torno al kilómetro 19 la vía pasa a la provincia de Cáceres y se encuentra con la estación de Campo Lugar. De vistoso ladrillo, el fantasmal edificio de viajeros aún conserva cierta prestancia. El almacén se encuentra cubierto con nidos de cigüeña y el área de descanso ofrece al viajero un lugar para hacer un alto en el camino. Llegados a este punto, la vía gira y se adentra en dos largas y altas trincheras de blandas paredes cubiertas por retamas, jaras, zarzas y lavandas, un mirador de excepción sobre el río Ruecas con fresnos, encinas, espadañas y eucaliptos. Luego, vira a la derecha, se recuesta en la ladera del cerro de la Dehesa y llegamos en una infinita recta allanada sobre terraplenes y trincheras. Y aquí comenzó el maravilloso espectáculo de grullas que nos visitan por esta época., cigüeñas, alguna perdiz, garzas y una nutria que se nos cruza en el camino.

Impresionados seguimos caminando hasta encontrarnos el despoblado de Cristóbal Colón sobre el kilómetro 23, se trata de un pueblo de colonización surgidos del Plan Badajoz. Cada población contaba con una sus tierras de labor. Se hablaba del módulo “carro”, la distancia máxima que un campesino podía cubrir en carro para ir a su terruño. Algunos de estos pueblos han evolucionado y gozan de gran vitalidad, otros fracasaron estrepitosamente y terminaron despoblados como es el caso de Cristóbal Colón.

Se cruza sucesivamente el Canal de Orellana, su camino de servidumbre y el puente sobre el río Ruecas, en el kilómetro 25. El agua del canal pasa bajo la vía gracias a un sifón y continúa fluyendo por un canal que se alarga hacia Madrigalejo, situada a 4 km de la vía verde.






Tramo 3: Puente del Río Ruecas - Planta Termosolar. 

En este tramo se cruza sucesivamente el Canal de Orellana, su camino de servidumbre y el puente sobre el Río Ruecas. El agua del canal pasa bajo la vía gracias a un sifón y continúa fluyendo por un canal que se alarga hacia Madrigalejo. Esta localidad, situada a 4 km de la vía verde.


Asistimos a un nuevo cambio de paisaje, retornan los llanos campos sembrados de arroz; campos que, ahora, la plataforma ferroviaria atraviesa sobre un mediano terraplén con vistas, allá a lo lejos, al muro que retiene al Río Pizarroso en el embalse de Sierra Brava, formando un ecosistema de gran relevancia por la presencia de patos, fochas, cigüeñuelas, garzas, garcillas bueyeras, grullas o cigüeñas blancas. 


¡Todo un Espectáculo!




Un pasarela metálica sobre la carretera EX-355 y ya se ve la estación de Madrigalejo, a partir de la cual la ruta se enfrenta a una nueva larga y llana recta trazada en la Zona de Especial Protección para Aves denominada Llanos de Zorita y Embalse de Sierra Brava. Caminamos por la dehesa del Monte, alfombra de blancas y amarillas flores primaverales donde las cigüeñas copan el ramaje de las encinas, las ovejas pastan y resuena el cuco.


Con estas llegamos al Lago de del Hitos a la izquierda, que ha modificado el trazado de la vía original y a la derecha una planta termosolar Termosol.




Tramo 4: Desde la Planta Termosolar.

Atrás queda definitivamente el arroz y la llanura. Al frente, la larga y llana recta se adentra en un terreno suavemente ondulado de adehesado encinar, un ecosistema elegido por gran parte de las grullas comunes para pasar el invierno. Las grullas comunes prefieren para el invierno las buenas temperaturas. Por ello han estableciendo su segunda residencia preferentemente en las comarcas de las Vegas Altas del Guadiana. Ni más ni menos, 2.000 km de aleteo y largos planeos térmicos, son los que realizan para pasar un tercio del año en el ecosistema que tanto les gusta. 



La vía se enfrasca en este paisaje jalonado por la estampa del cerro de los Cabos Negros, las amplias copas de las encinas con nidos de cigüeñas, el Río Ruecas a un lado en gran parte del recorrido, y la irrupción del alto terraplén que sustenta al canal de las Dehesas.  Llegamos a la La ruinosa estación de Zorita, la vía sigue culebreando hasta el alto terraplén del km 44, donde acontece el desdoblamiento del río: el curso derecho, el propio Ruecas, se dirige al muro de hormigón del homónimo embalse; el curso izquierdo, el arroyo Grande, que nos acompañará hasta el final en Logrosán.



Tramo 5: Últimos 10 kilómetros hasta Logrosán.
 
Afrontamos los últimos diez kilómetros de esta Vía Verde en un día espléndido de finales del invierno, con un cielo totalmente despejado y una temperatura agradable para hacer esta ruta que nos adentra en una bonita dehesa entre ganado vacuno paralelos al Arroyo Grande que lleva bastante agua debido a las anteriores lluvias que han sido muy abundantes, en el cielo águilas y milanos, y de repente se nos cruzan varias perdices y una nutria por el camino.


La vía se curva junto al arroyo Grande en una dehesa de encinas. El trazado del ferrocarril continúa a base de excavar profundas trincheras o levantar rotundos terraplenes. Con la estampa de la sierra de Guadalupe en el horizonte, cruzamos el Arroyo Grande cerca de un bonito puente de piedra y un molino para recorrer los últimos kilómetros, la ruta gira a la derecha y atraviesa entre trincheras un panorama de pequeñas huertas y explotaciones agropecuarias. Son los primeros indicios de urbanidad antes de encarar la recta final hacia la población de Logrosán adornada por la silueta del campanario.

La vía concluye en la antigua estación de Logrosán, que se concibió como término provisional de la línea. El edificio de viajeros es el que más destaca. Contaba la estación con una placa giratoria motorizada para invertir el sentido a las locomotoras y una toma de agua, aún visible, para alimentar la caldera de vapor.






jueves, 12 de marzo de 2026

Os segredos de Ferreira


Nos encontramos en la Aldeia de Ferreira en la Freguesía de Santo Antonio de Capelins, en el Concelho de Alandroal para hacer una bonita ruta en un día perfecto para el senderismo. La ruta son 11 kilómetros, de dificultad fácil, el track está en WIKILOC (de Trilhos de Portugal).

Comenzamos en el cruce de las carreteras de Aldeia de Ferreira y Aldeia de Roisario, justo frente al "Lagar de Ferreira" restaurado recientemente. Caminamos hacia Aldeia de Rosario apenas 100 metros para apartarnos por un camino de tierra a la derecha que nos lleva a un Lavadero Público. Pasamos el Rio Carrão, caminamos en su lecho 600 metros, giramos a la izquierda volviendo a cruzar el mismo río y entramos en un camino de arena. A dos kilómetros pasamos  por el “Monte do Nunes”. Llegando al “Monte do Colmeal” giramos a la izquierda, y caminamos hasta el “Monte do Escrivão”.




Seguimos caminando hasta el “Monte de Ferreira”, donde se cree que se situaba la ancestral "Vila de Ferreira" del lado derecho avistamos el lecho del Río Lucefécit y vemos un Crucero que se sitúa cerca de la “Ermida de Nossa Señora das Neves” del siglo XVIII, la Necrópolis de sepulturas escavadas en la roca, un Horno y otro Crucero. 





Caminamos hacia Noroeste hasta llegar casi al margen del Río Lucefécit. Giramos hacia la izquierda, y entramos en una finca a través de un paso canadiense donde nos espera un rebaño de vacas con las que compartimos camino. Salimos de la finca y llegamos a la carretera que recorremos durante tres kilómetros hasta el “Lagar de Ferreira”.





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martes, 3 de marzo de 2026

Ruta al Oppidum Hornachuelos



En el año 2017 aprovechamos que el Ayuntamiento de Ribera del Fresno junto con la Diputación de Badajoz realizaban una ruta nocturna al Oppidum Hornachuelos con una recreación histórica incluida, para acercarnos a esta bonita localidad. 


La ruta comienza del Paseo del Cristo, aún adornado por las fiestas recientemente acontecidas en el lugar, tomamos la calle Molineta para salir al Camino de Puebla del Prior, una pista sin ningún problema para transitar de noche con las linternas, este camino nos lleva al Cerro de Hornachuelos tras unos 8,600 kilómetros, con la única dificultad del ascenso al cerro. Destacar el atardecer con los viñedos de Tierra de Barros y al fondo la Sierra de Hornachos.


En el cerro nos esperaban los componentes de Luporum Celtiberiae Levkoni para realizar una recreación histórica de un rito funerario celta, tras el cual retornamos a Ribera del Fresno por el mismo camino.

Foto del Facebook de Ayuntamiento de Ribera del Fresno

El Cerro de Hornachuelos es una estratégica elevación desde donde se domina el valle del Río Matachel, en este lugar entre mediados del siglo II a.C. y finales del II d.C. se localizó el Oppidum de la Beturia, una ciudad fortificada situada entre el Guadiana y Sierra Morena. En esta ocasión no tuvimos oportunidad de visitar el Aljibe excavado en la roca, la necrópolis, el sistema defensivo o el recinto superior de viviendas con el detalle que se merece, quedando pendiente hacer la ruta de día para visitar con detenimiento todo el yacimiento. 

Lo atractivo de la visita fue la recreación realizada bajo un espectacular cielo, de la cual os dejo varios videos que también están en mi canal de Youtube. 

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Pues bien, hemos vuelto nueve años después para visitar el Oppidum Hornachuelosun lugar espectacular. 





  Más Fotografías en mi 

jueves, 22 de enero de 2026

Lisboa



En esta ciudad hay mucho por ver y hacer, con el Océano Atlántico de fondo, Lisboa es una maravillosa ciudad cosmopolita, con edificios de piedra caliza, azulejos de colores en las paredes, tejas rojas, con un pasado fascinante, siendo la capital más antigua del oeste de Europa, la ciudad de las siete colinas, conocida como la ciudad de la luz. Con gran cantidad de monumentos, museos, miradores, barrios históricos o iglesias para visitar. Con un sinfín de bares y restaurantes donde degustar buen pescado y marisco. Así, si quieres mezclarte con los lisboetas o simplemente quieres un lugar tranquilo donde ver un bonito atardecer, te recomiendo estas opciones, que sin duda con el tiempo se irán ampliando.

Parte A.- 23 Lugares que visitar en Lisboa

1.- Visitar el Mercado de Arroios. Ubicado en la Rua Ângela Pinto entre Praça do Chile y Alameda D. Afonso Henriques. Un bonito edificio donde poder disfrutar de un mercado tradicional de pescado fresco, bacalao, verduras, frutas, carnes o embutidos. Bordeando el mercado se encuentran numerosos restaurante, puestos de flores y plantas. Fue inaugurado oficialmente el 28 de febrero de 1942, el Mercado de Arroios fue, a finales de la década de 1980, clasificado como edificio de interés cultural.



2.- Campo dos Mártires da Patria. Denominado de esta manera por ser el lugar donde fueron ahorcados los compañeros del general Gomes Ferreira de Andrade por ser considerados sospechosos de haber conspirado contra contra William Carr Beresford, militar británico gobernador de Portugal continental desde la expulsión de las tropas napoleónicas hasta la revolución liberal de inicios del siglo XIX, mientras la corte de Portugal se refugiaba en Brasil. 

Merece la pena darse un paseo por el jardín del siglo XVIII que ocupa casi dos hectáreas. Pero lo que más nos sorprendió fue la estatua del médico Sousa Martins situada frente a la Facultade de Ciências Médicas, este médico era conocidos por sus grandes esfuerzos en la lucha contra la tuberculosis y por la benevolencia con los pacientes pobres a los que trataba, que lo elevaron a la categoría de santo laico tras su muerte, hoy día puedes seguir viendo a lisboetas que van a este lugar a rezar por los enfermos o a agradecerle la curación de una enfermedad, a los pies de la estatua multitud de placas de mármol con agradecimientos, sobrecoge y más cuando conoces la historia de este médico.



3.- Caminar por el Barrio de Mouraria. Se trata de un barrio típico lisboeta, con la esencia de un pueblo dentro de una ciudad, considerado como la cuna del fado, aquí vivió María Severa, la primera gran fadista. Tan solo hay que perderse por el barrio y callejear, para descubrir un fantástico barrio y sus gentes. A este barrio he dedicado una entrada en este blog: BARRIO DE MOURARIA.


4.- Visitar el Museo Caluste Gulbenkain. Este ha sido un maravilloso descubrimiento en este viaje, alejado del bullicio de turistas, en el barrio Azul de Lisboa, con un fantástico jardín publico. El museo está integrado por más de seis mil piezas adquiridas por el empresario armenio Caluste Gulbenkain a lo largo de su vida en la primera mitad del siglo XX, de las cuales se exponen algo menos de mil. Se trata de una de las mejores colecciones privadas del mundo. La colección abarca distintos periodos, arte egipcio, Grecia, Roma, Mesopotamia, Oriente, Armenia, China y Japón, así como pinturas de Europa desde el siglo XII al XIX. Un lugar increíble, muy recomendable.




5.- Atardecer en Jardim do Torel. Este es uno de los menos conocidos de todos los miradores de Lisboa, lejos del turismo. Es un lugar encantador por sus vistas y por el propio mirador. Un lugar para perderse y ver un bonito atardecer.


6.- Visitar Librerías en Lisboa. Hay muchas formas de conocer esta ciudad, sus monumentos, su gastronomía, sus mercados, ... y por sus librerías, y Lisboa está plagada de ellas, de viejo o segunda mano, se llaman Alfarrabistas en portugués, de alfarrábio que significa libro antiguo, y gran parte está en los barrios históricos. En esta ocasión nos centramos en cinco de ellas: Livraria Bertrand, Sá da Costa y Ferin en Chiado, y Livraria Az do Libro y Antiga do Carmo en la Calçada do Carmo, sobre todo esta última es de obligada visita. He dedicado una entrada en mi blog: PASEO POR LAS LIBRERÍAS DE LISBOA.


7.- Tomar una Bifana en O Triangulo da Ribeira. Uno de los mejores lugares de Lisboa para tomar una Bifana, un pequeño local donde a penas caben ocho personas en la barra pero donde merece la pena parar, el dueño super amable nos hizo pasar un buen rato y huir del siempre colapsado de gente Mercado da Ribeira que está justo en frente.


8.- Tranvía 12. Todo el mundo toma el famoso Tranvía 28, pero yo os aconsejo tomar el 12 desde Martin Moniz, olvidaos de las enormes colas que hay siempre para subir al 28 y subiros a este tranvía, poneros música de Fado, al ser posible Amalia Rodrigues y dejaros llevar por el maravilloso barrio de Mouraria.


9.- Cementerio Alemán. En 1821, el rico comerciante Nikolaus Berend Schlick, de Lübeck (Alemania), donó un terreno con una superficie de casi 3.000 m² a la comunidad evangélica alemana, en lo que hoy es el barrio de Campo de Ourique. Allí, el 25 de enero de 1822, se inauguró solemnemente el primer cementerio municipal germánico del país, el Cementerio Alemán de Lisboa, ubicado en la Rua do Patrocínio, entre los números 57 y 61. 

Desde 1147 hay tumbas documentadas de individuos alemanes en Lisboa, aquí yacen los "caballeros alemanes" que participaron, como cruzados, en la Conquista de Lisboa hasta finales del siglo XV.

Aunque es propiedad legal de la Iglesia Evangélica Alemana de Lisboa (Deutsche Evangelische Kirchengemeinde von Lissabon), acoge como último hogar tanto a alemanes, ya sean protestantes, católicos o judíos, como a portugueses casados con alemanas. Comerciantes, consejeros reales, médicos, escritores, escultores y numerosos diplomáticos encontraron aquí su última morada

Un lugar de tranquilidad y recogimiento, cuidadosamente mantenido por una familia que vive allí y que te abre las puertas amablemente.




10.- Casa Museo Pessoa.  Situada en Campo de Ourique, es la casa que habitó el escritor durante los últimos 15 años de su vida. A lo largo de los tres pisos se cuenta la vida y obra del poeta y una biblioteca especializada en poesía universal. Es un lugar de literatura, memoria, creación literaria y lectura, una sala para sentarte y leer las obras de este autor portugués. Enlace a la web de la CASA MUSEO.


"Às vezes ouço passar o vento; e só de ouvir o vento passar, vale a pena ter nascido"

(Fernando Pessoa)





11.- Tapada das Necessidades. Próximo a Alcántara, es uno de los espacios verdes más antiguos de Lisboa, y más queridos por los lisboetas. A su lado se encuentra un palacio del siglo XVII, el Palácio das Necessidades. Un lugar para descansar y pasear, donde nos podemos cruzar con pavos reales, gallinas, ocas, cisnes, entre una masa arbórea densa. Muy recomendable su visita, sin duda.




12.- LX Factory. Se trata de una especie de mercadillo emplazado sobre los restos de una antigua fábrica; aunque mantiene ese aire un poco hipster, merece la pena visitarlo para conocer la cara menos turística de Lisboa; uno de esos lugares testigos de la metamorfosis que ha sufrido en los últimos años la capital lusa. Arte, diseño, literatura, pintura y gastronomía se aúnan en este espacio.



13.- Pensão de Amor. Se sitúa en Rua Alecrim, 19 (cerca de Cais do Sodré). Ocupa un edificio del S. XVIII, una antigua pensión donde alquilaban habitaciones por horas a prostitutas y marineros. Un lugar que merece la pena visitar, donde el erotismo y el misterio te acechan en cada esquina. Sensualidad decadente de la vieja Lisboa, un gran salón de paredes rojas y muebles antiguos, con llamativos sillones, espejos barrocos y estanterías llenas de cachivaches, una sala oscura con un escenario en la que se llevan a cabo espectáculos de cabaret, burlesque, una antigua habitación con una cama que recreaba las viejas dependencias del hotel, un sex shop lleno de productos eróticos e incluso una biblioteca exclusivamente con libros sobre el sexo. Después de la visita al lugar nos sentamos a tomar una copa en este lugar tan especial, al cual volvemos cada vez que visitamos Lisboa.

Foto de Heart of Everywhere

14.- Museu Nacional de Arte Antiga. Alberga la colección más importante del país, desde la Edad Media hasta el siglo XIX, pintura, escultura, joyas, artes decorativas portuguesas, europeas, de África y de Oriente. Entres las obras hay algunas catalogadas como "tesouros nacionais" como son "os Paneis de São Vicente" y la "Custódia de Belém" símbolo del arte portugués de los siglo XV y XVI. Sin duda una visita imperdible en Lisboa. 

Más información en la web del museo: www.museudearteantiga.pt



15.- Museu do Aljube Resistência e Liberdade. Este museo cumple con el deber de agradecimiento y memora de la ciudad de Lisboa y del pais a las víctimas de la cárcel y de la tortura que sacrificando su propia vida, lucharon por la libertad y la democracia en Portugal. Se conforma como un repositorio de la memoria de la época de la dictadura de Salazar, y a la vez sirve de aprendizaje. Un lugar que te impresiona y te sobrecoge, conoces parte de la historia de Portugal en el lugar donde se produjo. Algo impresionante, por momentos se salta alguna que otra lágrima. 

En este lugar a partir de 1928, durante la dictadura militar de Salazar comenzó a recibir presos políticos y sociales, convirtiéndose en una cárcel de la policía política o Policía Internacional e de Defensa do Estado (PIDE). Fue desactivada en 1965. 

Más información en la Web del Museo: www.museudoaljube.pt


16.- Monasterio de los Jerónimos (Belém). Diseñado en estilo manuelino por el arquitecto Juan de Castillo, fue encargado por el rey Manuel I de Portugal para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama, se fundó en 1501 en la antigua ermita fundada por el Infante D. Enrique. La primera etapa constructiva de la iglesia nueva comienza en 1514 y fue ampliándose y modificándose hasta el siglo XX. Se financió gracias al 5% de los impuestos obtenidos de las especias orientales, a excepción de los de la pimienta, la canela y el clavo, cuyas rentas iban directamente a la Corona.


Este monasterio fue levantado sobre el enclave de la Ermida do Restelo en lo que fue la playa de Restelo, ermita fundada por Enrique el Navegante, y en la cual, Vasco de Gama y sus hombres pasaron la noche en oración antes de partir hacia la India.


El estilo manuelino se caracteriza por la mezcla de motivos arquitectónicos y decorativos del gótico tardío y del renacimiento. Destacan los portales principal y lateral, el interior de la iglesia y el magnífico claustro. Las capillas de la iglesia fueron remodeladas en puro estilo renacentista en la segunda mitad del siglo XVI y contienen las arcas funerarias de Manuel I y su familia, además de otros reyes de Portugal. En los Jerónimos se hallan también las tumbas (neo-manuelinas) del navegador Vasco da Gama y el poeta Luís de Camões. En una capilla del claustro descansan, desde 1985, los restos del escritor Fernando Pessoa.



En diciembre de 2007 se firmo en este monasterio el Tratado de Lisboa, un acuerdo de la Unión Europea que sustituye la Constitución Europea y reforma los tratados que estaban vigentes.


Este monasterio, al igual que la cercana Torre de Belém y el Monumento a los Descubrimientos simboliza la Era de las exploraciones portuguesa y se cuenta entre las principales atracciones turísticas de Lisboa.


Muy recomendable tomarse su tiempo en visitarlo y no dejar de observar sus Gárgolas, tanto las del claustro como las del exterior, dar una vuelta por el exterior y descubrirlas. Más sobre las Gárgolas en otra de las entradas de este blog. AQUÍ.


Más información en la web del Monasterio de los Jerónimos.




17.- Feria de Ladra. La Feira da Ladra debe su nombre a su origen no demasiado legal, pues era el lugar donde se vendían los objetos robados. La feria se celebra desde el siglo XIII, por lo que es el mercado más antiguo de Lisboa; de hecho, ha pasado por varios emplazamientos desde entonces hasta su localización actual, en el Campo de Santa Clara

En el puedes encontrar una gran variedad e objetos, muebles antiguos y objetos decorativos de segunda mano, como frascos de bebida, cerámicas, lámparas. También es frecuente encontrar puestos de libros, ropa, cerámicas, azulejos y objetos de coleccionista como monedas, carteles, discos, sellos o cámaras de fotos antiguas, entre otras muchas cosas.

Una visita interesante y casi obligada en Lisboa, pues curiosear entre sus puestos de antigüedades y objetos varios se ha convertido en una gran forma de pasar una mañana de sábado y conocer el lado más auténtico de la ciudad. Tiene lugar los martes y sábados.


18.- Keil do Amaral.  El Mirador Keil del Amaral, ubicado en el Parque Florestal de Monsanto, en nuestra opinión este es un destino indispensable para cualquier persona que visite Lisboa. Encontramos una espectacular vista panorámica de la ciudad con toda su belleza, desde una perspectiva única, con el puente 25 de abril de fondo, dimos un bonito paseo por este parque forestal.

19.- Lojas com História. Es un programa de la Câmara Municipal de Lisboa dedicado a poner en valor establecimientos icónicos y emblemáticos que han marcado y siguen marcando la identidad cultural e histórica de la ciudad, sombrererías, librerías, pastelerías, restaurantes, droguerías, supermercados, joyerías, estancos o conserveras que puedes visitar. Librería Bertrand, Retrosaria Bijou, Papelaria Fernandes o Ferragens G. Lemos, son algunos de los lugares que visitamos y recomendamos recorrer. Más en la entra de este blog: LOJAS COM HISTÓRIA EM LISBOA.


20.- Museu Arqueológico do Carmo. El Convento do Carmo fue fundado por D. Nuno Álvares Pereira, Condestable del reino y fiel caballero del rey D. João I, con quién luchó en la batalla de Aljubarrota en 1385 para defender la independencia de Portugal. El terremoto de 1755 y un incendio posterior destruyeron el convento. Hoy quedan los impresionantes restos del templo gótico dedicado a Nossa Senhora do Monte do Carmo y se ha convertido en un interesante lugar que ha ido incorporando a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI un conjunto de piezas de gran valor histórico, arqueológico y artístico desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea, fue inaugurado en 1865. Sin duda que merece una visita tranquila.


21.- Rota da Água. La antigua Estação Elevatória a Vapor dos Barbadinhos donde se encuentra el Museu da Água, el Aqueduto das Águas Livres, el Reservatório da Mãe d'Água das Amoreiras, la Galeria Loreto, el Reservatório Patriarcal y los Chafariz de Rato, do Arco de São Mamede, da Mãe da Agua, da Gloria y do Carmo, constituyen esta bonita e interesante ruta por la importancia del agua en la historia de Lisboa. Toda está descrita en la entrada ROTA DA ÁGUA EM LISBOA en este blog.



22.- Visitar el Castelo de São Jorge. Una impresionante construcción musulmana de mediados del siglo XI, gozando de mayor esplendor en el siglo XVI. Tras el terremoto de 1755 que asoló la ciudad, el Castelo sufrió, al igual que Lisboa, una gran remodelación, la última restauración fue en 1940 siendo hoy Monumento Nacional de Portugal. Conserva once impresionantes torres desde donde hay unas espectaculares vistas de la ciudad. En el museo se pueden ver restos arqueológicos, con piezas que van desde el siglo VII a.C. hasta el siglo XVIII.


23.- Pasear por Alfama. Algo indispensable en Lisboa es perderse por los callejones medievales de este emblemático barrio, cuna del fado, descubriendo miradores como el de Santa Lucía o Puertas del Sol, con vistas al Tajo, iglesias antiguas como la Catedral de Lisboa (Sé), y el ambiente bohemio y tradicional de este barrio de pescadores es una auténtica delicia. Se encuentra situado en la parte alta de una de las colinas de Lisboa, lo que le permitió resistir mucho mejor el terremoto del año 1755 que otras zonas de la ciudad.


Parte B.- Otras entradas dedicadas a esta maravillosa ciudad son:
Parte C.- Fotografías de Lisboa (álbumes de Google):
ENTRADA ACTUALIZADA EL DÍA 21 DE ENERO DE 2026
Continuará .... 

Fotografías 
de LISBOA 
en mi