martes, 26 de mayo de 2026

Seis días en La Palma



La Palma, también conocida como "Isla Bonita", es una de las joyas más verdes y vírgenes de las Islas Canarias. Declarada como Reserva de la Biosfera, destaca por sus paisajes de contrastes, donde la exuberante vegetación se funde con la roca volcánica.
 
El norte de la isla alberga la impresionante Caldera de Taburiente, un imponente cráter rodeado de frondosos bosques de pino canario y profundos barrancos. En contraste, el sur muestra una geografía más joven y escarpada, marcada por erupciones recientes, entre ellas la del Volcán Tajogaite en 2021 o la del Volcán Teneguía en 1971, que recuerdan el origen puramente volcánico del archipiélago. Además, existe una extensa rede de senderos que pudimos explorar.


Gracias a sus leyes de protección ambiental y a sus cielos excepcionalmente limpios, La Palma es también un referente mundial para la astronomía. En las cumbres del Roque de los Muchachos se sitúa uno de los complejos de telescopios más importantes del planeta. 

Sus playas de arena negra, sus piscinas naturales y su ambiente tranquilo completan la identidad de una isla que cautiva por su naturaleza salvaje, su autenticidad y su calma. 

¿Que visitar en esta isla? 
A continuación os proponemos algunos destinos para pasar unos días en esta maravillosa isla, que nos ha cautivado por completo.


SANTA CRUZ DE LA PALMA
 
Esta bonita ciudad es una joya colonial que combina historia, arquitectura tradicional y rincones llenos de encanto. Caminar por sus calles adoquinadas es descubrir un patrimonio cultural único en el archipiélago canario. 

El recorrido por la capital palmera puede comenzar en la Avenida Marítima, célebre por sus balcones típicos. Estas estructuras de madera de tea, techadas y adornadas con coloridas flores, miran al océano y representan uno de los mayores iconos de la arquitectura civil de la isla. Cerca de este litoral se alza el Castillo de Santa Catalina, una fortaleza militar del siglo XVII que defendió a la ciudad de los continuos ataques de piratas franceses, ingleses y holandeses. Su planta de estrella de cuatro puntas evoca el pasado estratégico de este puerto atlántico.


Adentrándose en el casco histórico se encuentra la Plaza de Santo Domingo, donde destaca la Iglesia de Santo Domingo. Este templo destaca por su sobria fachada barroca y, sobre todo, por albergar en su interior la mayor colección de pintura flamenca de Canarias, un valioso testimonio de los intensos lazos comerciales del siglo XVI. Para empaparse de la vida cotidiana local, el Mercado Municipal, popularmente conocido como "La Recova", es una parada obligatoria. En sus puestos se concentran los aromas del mojo o las frutas tropicales.

En la Plaza de la Alameda se ubica el Barco de la Virgen, una fiel reproducción en mampostería de una carabela que funciona como museo naval.

Desde el puerto, tomamos el ascensor hacia las zonas más altas de la ciudad, donde se puede visitar la Ermita de la Luz. Este pequeño y apacible templo mariano ofrece una arquitectura religiosa popular, con una vistas espectaculares de la ciudad.



La gastronomía y el descanso también forman parte de la experiencia palmera. En el corazón histórico, el Café Don Manuel situado en el patio de la emblemática Casa de los Salazar, es el lugar ideal para degustar un auténtico café. Su ambiente evoca las tertulias intelectuales de antaño en un entorno señorial único. Finalmente, a las afueras de la capital, en el municipio limítrofe de Breña Alta pero profundamente vinculado a la vida de la ciudad, se encuentra Casa Osmunda. Este restaurante que recomendamos, se encuentra ubicado en una antigua casa de postas del siglo XIX, es un referente culinario donde se reinterpreta el recetario tradicional palmero con técnicas modernas y producto local de primera calidad. 


PARADA EN SUS MIRADORES

La isla ofrece paisajes espectaculares formados por la naturaleza y el vulcanismo. Una de las mejores formas de descubrir su geografía es a través de sus miradores, auténticos balcones hacia el Atlántico y el cielo.  El Mirador de la Tosca, en el municipio de Barlovento, con una panorámica impresionante de un acantilado costero salpicado por una de las mayores concentraciones de dragos de la isla, árboles centenarios de silueta mágica. Para vistas forestales, el Mirador del Pino de la Virgen, en El Paso, permite contemplar la majestuosidad de la Caldera de Taburiente y alberga un pino canario gigantesco con siglos de historia.
 

La flora autóctona vuelve a ser protagonista en el Mirador de Las Tricias o de Los Dragos, en Garafía, un rincón ideal para admirar estos árboles legendarios integrados en un entorno rural de arquitectura tradicional. En contraste, el Mirador del Time ofrece una de las estampas más vertiginosas de La Palma: una panorámica colosal sobre el Valle de Aridane y la sobrecogedora cicatriz del reciente volcán, donde las coladas de lava modificaron el paisaje para siempre.
 

Cerca de la costa, el Mirador de Las Hoyas se convierte en el lugar perfecto para observar el contraste entre las plantaciones de plátanos, los acantilados marinos y el nuevo "malpaís" creado por el magma. Finalmente, el Mirador de La Cumbrecita (o de La Cumbre) se adentra en el corazón de la isla, ofreciendo una vista panorámica inigualable del anfiteatro natural de la Caldera de Taburiente, rodeado de densos pinares que a menudo quedan suspendidos sobre un mar de nubes. Cada parada es una ventana única a la asombrosa diversidad de La Palma. 
 

RECORRER ALGUNOS DE SUS PUEBLOS

Comenzamos en el fértil Valle de Aridane, donde se encuentra Los Llanos de Aridane, el municipio más poblado y el motor económico de la zona oeste, ideal para pasear entre plazas arboladas. Muy cerca, El Paso destaca como el único municipio interior, rodeado de pinares canarios y siendo la puerta de entrada principal al espectacular Parque Nacional de la Caldera de Taburiente. Hacia la costa del valle se ubica Tazacorte, un pintoresco pueblo que presume de tener la mayor cantidad de horas de sol al año en Europa y un puerto histórico de casas coloniales.
 
Los Llanos

La costa suroeste ofrece núcleos costeros singulares como Puerto de Naos, donde nos quedamos en esta ocasión, famoso por su extensa playa de arena negra volcánica y su paseo marítimo. Siguiendo el litoral se llega a La Bombilla y El Remo, dos barrios marineros auténticos conocidos por sus quioscos frente al mar, en este punto tenemos que recomendar el Kiosco 7 para cenar al atardecer, una gran experiencia. Hacia el interior de esta zona se sitúa Las Manchas, caracterizado por sus campos de lava.
 
El Remo

En el extremo sur, Fuencaliente cautiva al visitante con sus imponentes volcanes Teneguía y San Antonio, sus salinas marinas marinas y sus reconocidos viñedos. En el lado este de la isla se localiza Los Cancajos, el principal núcleo turístico de Breña Baja, perfecto para el baño y el buceo gracias a sus tranquilas bahías rocosas. Finalmente, viajando hacia el norte húmedo y frondoso, Barlovento sorprende con sus piscinas naturales de La Fajana, sus densos bosques de laurisilva y una agricultura marcada por el cultivo de plátanos y papas.
 
Desde Los Cancajos

EL TENDAL
 
Nos adentramos en la historia de la isla visitando El Tendal, situado en San Andrés y Sauces, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la isla de La Palma. Este enclave natural estuvo habitado por los benahoaritas, los antiguos pobladores indígenas de la isla, desde el siglo IV d.C. El sitio destaca por su imponente cueva natural y un conjunto de cuevas de habitación y enterramiento que han aportado valiosos datos sobre el pasado prehispánico canario. Hoy en día, su moderno Parque Arqueológico permite descubrir la vida cotidiana, la cerámica y las costumbres de esta cultura ancestral en un entorno de espectacular belleza. 



CHARCO VERDE Y CHARCO AZUL

La Palma alberga dos piscinas naturales espectaculares. El Charco Azul, situado en el noreste, en San Andrés y Sauces, es un complejo perfectamente acondicionado con piscinas transparentes y aguas tranquilas frente al bravío océano Atlántico. Por el contrario, el Charco Verde se ubica en el suroeste, en Los Llanos de Aridane no es una piscina cerrada, sino una preciosa playa de arena negra y aguas calmadas rodeada de plataneras y acantilados. Ambos lugares muestran la diversidad y la belleza volcánica costera de la isla.
 
Charco Azul

Charco Verde

FUENCALIENTE
 
Situado en el extremo sur de la isla, es un municipio marcado por la fuerza del vulcanismo y el mar, Este territorio alberga dos de los monumentos naturales más imponentes de Canarias: el Volcán de San Antonio y el Volcán Teneguía. El primero, cuya erupción se remonta a 1677, ofrece un impresionante cráter circular casi perfecto; hoy en día, cuenta con un Centro de Visitantes ideal para pasear por su cresta y contemplar las vistas panorámicas. Por su parte, el Teneguía es famoso por protagonizar la histórica erupción de 1971, tiñendo el paisaje de un negro volcánico sobrecogedor que contrasta con el azul del océano.
 
Puedes hacer una ruta que partiendo del centro de visitantes lleve al cráter del volcán San Antonio, para volver al centro de visitantes y descender hasta una pista que conduce al cráter del volcán Teneguía a través de un sendero. El track está disponible en WIKILOC. Son unos 7 kilómetros. 
 
Volcán Teneguía

A los pies de estos gigantes de lava se encuentran las fascinantes Salinas de Fuencaliente. Este Espacio Natural Protegido destaca por el espectacular contraste entre la piedra negra, el agua marina y el blanco de la sal, que adquiere tonos rosados por los microorganismos que contiene. Es un lugar de gran valor etnográfico donde la producción de sal marina sigue siendo artesanal. Fuencaliente fusiona así paisajes lunares, viñedos que crecen en ceniza y atardeceres mágicos, una parada imprescindible para entender la naturaleza y la historia geológica de La Palma.
 
 

ROQUE DE LOS MUCHACHOS
 
Situado a 2426 metros de altitud, es uno de los monumentos naturales más imponentes y ofrece paisajes que parecen de otro mundo, donde caminamos por encima de un mar de nubes bajo un cielo de un azul profundo. La calidad excepcional de su atmósfera, limpia, estable y protegida por ley de la contaminación lumínica, convierte a este pico en uno de los mejores lugares del planeta para la observación astronómica. En este entorno privilegiado se ubica el Observatorio del Roque de los Muchachos, un complejo de observatorios astronómicos de vanguardia internacional.
 

La joya indiscutible del observatorio es el Gran Telescopio Canarias (GRANTECAN). Con su impresionante espejo primario de 10,4 metros de diámetro, es el telescopio óptico e infrarrojo más grande del mundo. Esta colosal herramienta de ingeniería permite a los astrónomos conocer los confines del universo, observar el nacimiento de estrellas lejanas y buscar planetas más allá de nuestro sistema solar. En nuestro caso tuvimos la oportunidad de contratar una visita guiada (Web para Visitas) y visitar tanto el complejo como el GRANTECAN, una experiencia que nunca olvidaremos.
 

VOLCÁN TAJOGAITE
 
El Volcán Tajogaite, cuya erupción en 2021 duró exactamente 85 días y 8 horas, ha transformado para siempre la geografía y la historia de la isla de La Palma. Dejó tras de sí un paisaje sobrecogedor de coladas de lava negra que contrastan fuertemente con el verde de los pinares canarios, es algo impresionante, tuvimos la oportunidad de hacer una visita guiada por la zona de exclusión del volcán y nunca lo olvidaremos, impresiona. Un opción es con La Palma Excursión.  Sin duda este día ha sido el más impresionante de nuestro viaje a La Palma.
 


Hay puntos estratégicos excepcionales para contemplar esta nueva realidad geológica, uno de los lugares más destacados es el Mirador del Volcán o Cabezavaca. Desde esta perspectiva, se puede apreciar la magnitud del cono principal y comprender la dirección que tomaron los ríos de lava hacia la costa del Valle de Aridane. Por otro lado, el Mirador de Tajuya se mantiene como el lugar más emblemático de este acontecimiento. Durante la emergencia, se convirtió en el epicentro mundial de la información y en el punto de encuentro de científicos, periodistas y fotógrafos. Otro es el Mirador del Time desde donde se puede apreciar la magnitud de las coladas de lava sobre el Valle de Aridane.
 
 
 
Desde el Mirador del Time

CUBO DE LA GALGA

Sendero circular de 9 kilómetros y dificultad media, el recorrido comienza en el punto de información ambiental situado en la LP-1, desde ahí partimos por el PR LP 5.1 señalizado con marcas blancas y amarillas. El primer kilómetro es por asfalto, el siguiente por una pista y luego nos vamos adentrando en un exuberante bosque de laurisilva, donde parece haberse detenido el tiempo. vegetación que aún se conservan en pequeños reductos de la isla, encontramos laureles, tilos, helechos gigantes. Llegamos al Cubo de la Galga, descansamos un momento admirando el lugar donde nos encontramos, y continuamos hacia el Mirador de la Somada Alta, adentrándonos aún más en este bosque. 
 

 

Te da la sensación de estar en otro lugar. Si realizas el recorrido como lo hicimos nosotros a primera hora, puedes escuchar el sonido de los pájaros y divisarlos, sobre todo en el primer tramo. Al llegar al Mirador te encuentras con una impresionante vista de la Costa y de las Montañas.

Descendemos, la bajada es bastante pronunciada, así que lo hacemos con precaución, al final nos encontramos con una casa rural y tomamos un pequeño tramo de la LP-103 que nos lleva a un camino dentro del maravilloso bosque que visitamos hoy hasta el Cubo de la Galga  para bajar de nuevo por donde subimos al centro de recepción. El track de la ruta está disponible en WIKILOC.
 
 

CALDERA DE TABURIENTE

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, situado en el corazón de La Palma, es uno de los lugares más impresionantes de la isla. Con un diámetro de aproximadamente ocho kilómetros y desniveles que rozan los dos mil metros, es resultado de violentas erupciones volcánicas, colapso geológicos y la fuerza erosiva del agua a lo largo de millones de años.

El interior de la Caldera es un santuario de biodiversidad dominado por el pino canario, una especie única capaz de resistir al fuego. Entre sus imponentes picos y profundos barrancos fluyen riachuelos y cascadas. 
 


Ofrece una red de caminos que desafían las alturas y conectan miradores espectaculares como el de Los Brecitos o La Cumbrecita. En nuestro caso, dado el día nublado con llovizna y asesorados por el técnico en el centro de recepción del parque, subimos en coche hasta el inicio de la Pista Valencia y comenzamos la subida por la pista hasta un sendero que nos lleva al Pico Bejenado, pasando por una serie de petroglifos muy interesantes, una vez arriba hay varias opciones, a dos kilómetros se encuentra el Mirador de La Cumbrecita y posterior descenso, pero nosotros optamos, dado el mal tiempo, por descender por una senda que nos conduce de nuevo a la Pista Valencia. En total casi 11 kilómetros, el track está disponible en WIKILOC.
 
Aconsejamos para antes en el Centro de Recepción del Parque para que te indiquen según el día que ruta es la más recomendable y sobre todo, dado que las plazas de aparcamiento en el Mirador de La Cumbrecita son escasas hacer la reserva.
 
 

Y hasta aquí nuestro viaje a esta maravillosa Isla de La Palma "Isla Bonita", la cual aconsejamos visitar, adentrarte en los bosques de laurisilva o caminar sobre las coladas de lava. Más fotografías de La Palma pinchando sobre la imagen siguiente:
 

domingo, 5 de abril de 2026

Vía Verde Vegas del Guadiana


Esta Vía Verde sigue los pasos de un antiguo proyecto ferroviario destinado a unir Villanueva de la Serena con Talavera de la Reina. Las obras se detuvieron durante la Guerra Civil, hoy en día este trazado de 61 km nos brinda la oportunidad de explorar una ruta única, llena de historia y belleza natural. 

Durante décadas sólo circularon por esta zona los trenes de la empresa MZA, pero hubo algo que atrajo el interés de los empresarios ferroviarios: las minas de fosfatos de Logrosán, puestas en explotación a partir de 1917. Este mineral, concretamente el fosfato tricálcico, se reveló como un auténtico milagro para la agricultura, y la mina “La Costanaza”, recomendable su visita, fue todo un hito a escala nacional, de sus galerías se extrajo, hasta su cierre en 1946, el 50% del total de la producción española de estos fertilizantes. Por ello se estimó muy interesante el conectar estos pozos al resto de la red ferroviaria.

En total son 61 kilómetros en tierra compacta, en el trayecto encontramos túneles, viaductos, puentes, elementos de señalización y construcciones asociadas. Una vía verde que merece la pena recorrer caminando o en bicicleta, recorriendo los tramos como uno quiera, en nuestro caso lo hemos dividido en cinco tramos.

El track completo de la Vía Verde Vegas del Guadiana se encuentra disponible en WIKILOC.

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Tamo 1: Villanueva de la Serena - Palazuelo. 

Arrancamos en la estación de ferrocarril de Villanueva de la Serena, desde dicha estación caminamos paralelos con las vías del tren por la calle José Gallardo y el Paseo Castelar y a la ronda de la Hispanidad.

Realizamos un giro a la derecha y se sumerge en una profunda, húmeda y roja trinchera ferroviaria, en cuya salida adquiere la apariencia de una larguísima recta dibujada entre campos agrícolas, huertas, salteadas casas de labor y chalés. La linealidad del trazado ferroviario se interrumpe ante una ancha y compacta pista de tierra transversal, la ruta abandona el rastro original del ferrocarril, gira a la derecha y continúa por esta pista de tierra. 

La pista de tierra se torna en camino asfaltado que sube al collado del Ventorrillo,  la vía verde baja en busca del Río Guadiana, avistándose ya los imponentes viaductos, el descenso y el asfalto concluyen al alcanzar el primer viaducto férreo, conectando así nuevamente con el trazado ferroviario original. Ya estamos en la auténtica vía férrea.

El paseo sobre la Vega del Guadiana es algo impresionante y deja paisajes que inmortalizamos en bonitas fotos, continuamos por paso inferior bajo la carretera N 430 que da paso a un amplio panorama formado sólo por campos de labor. La vía verde pronto atravesará el homogéneo paisaje de los encharcados arrozales de Palazuelo.

En el km 9,6 aparece la ruinosa Estación de Rena y, más allá, su almacén de carga rematado por nidos de cigüeña, la vía gana altura junto a los frutales alineados que se extienden a ambos márgenes y, progresivamente, se convierte en el terraplén que aborda el puente sobre el río Gargáligas.

En el km 13 se levanta el paso superior de la carretera que lleva a la pedanía de El Torviscal, situada a unos 300 metros de la vía verde, donde paramos para tomar algo y visitar la localidad y en el km 17 aparece otro paso superior de carreteras, tras el cual la cortina vegetal de chopos y eucaliptos que puebla el río Ruecas. Llegamos al fin de la primera etapa en Palazuelo, lugar que visitamos y que en ese momento estaba en fiestas.






Tramo 2: Palazuelo - Puente del Río Ruecas. 

Arrancamos este tramos en un día de otoño casi invierno, cubierto con algo de niebla, pero que al final de la mañana acabó despejando. Comenzamos en el kilómetro 17 y ya en torno al kilómetro 19 la vía pasa a la provincia de Cáceres y se encuentra con la estación de Campo Lugar. De vistoso ladrillo, el fantasmal edificio de viajeros aún conserva cierta prestancia. El almacén se encuentra cubierto con nidos de cigüeña y el área de descanso ofrece al viajero un lugar para hacer un alto en el camino. Llegados a este punto, la vía gira y se adentra en dos largas y altas trincheras de blandas paredes cubiertas por retamas, jaras, zarzas y lavandas, un mirador de excepción sobre el río Ruecas con fresnos, encinas, espadañas y eucaliptos. Luego, vira a la derecha, se recuesta en la ladera del cerro de la Dehesa y llegamos en una infinita recta allanada sobre terraplenes y trincheras. Y aquí comenzó el maravilloso espectáculo de grullas que nos visitan por esta época., cigüeñas, alguna perdiz, garzas y una nutria que se nos cruza en el camino.

Impresionados seguimos caminando hasta encontrarnos el despoblado de Cristóbal Colón sobre el kilómetro 23, se trata de un pueblo de colonización surgidos del Plan Badajoz. Cada población contaba con una sus tierras de labor. Se hablaba del módulo “carro”, la distancia máxima que un campesino podía cubrir en carro para ir a su terruño. Algunos de estos pueblos han evolucionado y gozan de gran vitalidad, otros fracasaron estrepitosamente y terminaron despoblados como es el caso de Cristóbal Colón.

Se cruza sucesivamente el Canal de Orellana, su camino de servidumbre y el puente sobre el río Ruecas, en el kilómetro 25. El agua del canal pasa bajo la vía gracias a un sifón y continúa fluyendo por un canal que se alarga hacia Madrigalejo, situada a 4 km de la vía verde.






Tramo 3: Puente del Río Ruecas - Planta Termosolar. 

En este tramo se cruza sucesivamente el Canal de Orellana, su camino de servidumbre y el puente sobre el Río Ruecas. El agua del canal pasa bajo la vía gracias a un sifón y continúa fluyendo por un canal que se alarga hacia Madrigalejo. Esta localidad, situada a 4 km de la vía verde.


Asistimos a un nuevo cambio de paisaje, retornan los llanos campos sembrados de arroz; campos que, ahora, la plataforma ferroviaria atraviesa sobre un mediano terraplén con vistas, allá a lo lejos, al muro que retiene al Río Pizarroso en el embalse de Sierra Brava, formando un ecosistema de gran relevancia por la presencia de patos, fochas, cigüeñuelas, garzas, garcillas bueyeras, grullas o cigüeñas blancas. 


¡Todo un Espectáculo!




Un pasarela metálica sobre la carretera EX-355 y ya se ve la estación de Madrigalejo, a partir de la cual la ruta se enfrenta a una nueva larga y llana recta trazada en la Zona de Especial Protección para Aves denominada Llanos de Zorita y Embalse de Sierra Brava. Caminamos por la dehesa del Monte, alfombra de blancas y amarillas flores primaverales donde las cigüeñas copan el ramaje de las encinas, las ovejas pastan y resuena el cuco.


Con estas llegamos al Lago de del Hitos a la izquierda, que ha modificado el trazado de la vía original y a la derecha una planta termosolar Termosol.




Tramo 4: Desde la Planta Termosolar.

Atrás queda definitivamente el arroz y la llanura. Al frente, la larga y llana recta se adentra en un terreno suavemente ondulado de adehesado encinar, un ecosistema elegido por gran parte de las grullas comunes para pasar el invierno. Las grullas comunes prefieren para el invierno las buenas temperaturas. Por ello han estableciendo su segunda residencia preferentemente en las comarcas de las Vegas Altas del Guadiana. Ni más ni menos, 2.000 km de aleteo y largos planeos térmicos, son los que realizan para pasar un tercio del año en el ecosistema que tanto les gusta. 



La vía se enfrasca en este paisaje jalonado por la estampa del cerro de los Cabos Negros, las amplias copas de las encinas con nidos de cigüeñas, el Río Ruecas a un lado en gran parte del recorrido, y la irrupción del alto terraplén que sustenta al canal de las Dehesas.  Llegamos a la La ruinosa estación de Zorita, la vía sigue culebreando hasta el alto terraplén del km 44, donde acontece el desdoblamiento del río: el curso derecho, el propio Ruecas, se dirige al muro de hormigón del homónimo embalse; el curso izquierdo, el arroyo Grande, que nos acompañará hasta el final en Logrosán.



Tramo 5: Últimos 10 kilómetros hasta Logrosán.
 
Afrontamos los últimos diez kilómetros de esta Vía Verde en un día espléndido de finales del invierno, con un cielo totalmente despejado y una temperatura agradable para hacer esta ruta que nos adentra en una bonita dehesa entre ganado vacuno paralelos al Arroyo Grande que lleva bastante agua debido a las anteriores lluvias que han sido muy abundantes, en el cielo águilas y milanos, y de repente se nos cruzan varias perdices y una nutria por el camino.


La vía se curva junto al arroyo Grande en una dehesa de encinas. El trazado del ferrocarril continúa a base de excavar profundas trincheras o levantar rotundos terraplenes. Con la estampa de la sierra de Guadalupe en el horizonte, cruzamos el Arroyo Grande cerca de un bonito puente de piedra y un molino para recorrer los últimos kilómetros, la ruta gira a la derecha y atraviesa entre trincheras un panorama de pequeñas huertas y explotaciones agropecuarias. Son los primeros indicios de urbanidad antes de encarar la recta final hacia la población de Logrosán adornada por la silueta del campanario.

La vía concluye en la antigua estación de Logrosán, que se concibió como término provisional de la línea. El edificio de viajeros es el que más destaca. Contaba la estación con una placa giratoria motorizada para invertir el sentido a las locomotoras y una toma de agua, aún visible, para alimentar la caldera de vapor.