jueves, 19 de septiembre de 2019

Pisa


La siguiente parada el puerto de Livorno desde donde nos dirigimos a Pisa. Una ciudad históricamente importante por si situación geográfica, durante los siglos XII y XIII dominó la parte occidental del Mediterráneo, en esta época se convirtió en una ciudad rica y poderosa. Durante este periodo también se produjo en la ciudad una revolución cultural y científica, y fue cuando se construyeron sus célebres edificaciones que pudimos ver en el Campo dei Miracoli. En esta ciudad nació Galileo Galilei.

Sus origenes son desconicidos de forma que los historiadores no se ponen de acuerdo, aunque parece ser de origen etrusco por los restos encontrados. Fue uno de los primeros puertos de esta zona del mediterráneo. En el año 180 a.C. Pisa pasó a ser una colonia romana y desde su Portus Pisanus partían legiones para ampliar el dominio romano. Hacia el siglo X Pisa era la ciudad más importante de la Toscana. En la edad media su flota naviera dominó gran parte del Mediterráneo, fundando colonias en España o el norte de África, los siglos XII y XIII fueron los de máximo explendor de la ciudad.


En el Campo dei Miracoli se encuentran todas las edificaciones importantes de la ciudad, esta área amurallada es uno de los principales centros culturales del mundo, es la zona más visitada de Pisa, prueba de ello es la gran cantidad de gente que nos encontramos al llegar.


La Torre de Pisa, construida entre los años 1173 y 1372 como complemento al Baptisterio y al Duomo. Es el campanile del Duomo que pasaría desapercibida si no fuese por su inclinación que la hace mundialmente famosa. Son casi 15.ooo toneladas de peso y 58 metros de altura, de estilo románico formada por ocho piso, en el útlimo el campanario. Está recubierta de mármol blanco de Carrara. Al finalizarse su inclinación fue aumentanto año tras año, fue cerrada al público en 1990, realizando diferentes obras para frenar su inclinación. La torre se reabrió en el año 2001 aunque en esta ocasión no pudimos acceder a ella, ya desde fuera es una imagen preciosa.


El Duomo es el corazón del Campo dei Miracoli, la catedral medieval levantada en 1063 en estilo románico pisano, planta basilical de cinco naves, una hermosa fastuosidad y detalles que sobrecoge. En la fachada se puede ver imagenes de flora y fauna que la decoran. En el interior los techos dorados, y las paredes en mármol blano y negro te dejan boquiabierto. Detrás del altar mayor varias impresionantes pinturas que recrean episodios del antiguo testamento, obras de los mejores pintores toscanos del siglo XVI y XVII. Fue restaurada tras un terrible incendio ocurrido en 1595 que acabó con gran parte de la catedral.


Dedicado a San Juan Bautista, accedemos al Baptisterio, una extraordinaria construcción en forma de circunferencia de 107,25 metros de diámetro. En su parte inferior de estilo románico, en la parte superior detalles góticos realizados por Nicola Pisano. Comenzó a construirse en el año 1152, y fue concluido en el 1363. Destaca el púlpito realizado en mármol que fue esculpido en 1255 por Nicola Pisano y que contiene escenas de la vida de Cristo en cinco paneles, mientras que en las columnas está coronadas con representaciones de las virtudes. Las esculturas del púlpito, y especialmente la forma clásica del Hércules desnudo, son buen ejemplo de las cualidades de Nicola Pisano como el más importante precursor de la escultura renacentista italiana. A cada cierto tiempo aparece un chica en el centro del baptisterio que canta unos minutos y es cuando se pude apreciar el sonido espectacular de este edificio, una acústica excepcional con el eco que se crea y que recuerda el sonido del órgano.



martes, 17 de septiembre de 2019

Villefranche-sur-Mer

 
Villefranche-sur-Mer, aunque menos conocida que Niza o Montecarlo, es una de las ciudades más prestigiosas de la Costa Azul. Situada a orillas del Mediterráneo y a los pies de unas imponentes colinas, ofrece unas vistas espectaculares, fondeamos en su puerto y accedemos a la ciudad en lanchas para dar un paseo por la ciudad. Es uno de los puertos más importantes de la Costa Azul, conserva su pequeño puerto pesquero que, junto a la Ciudadela del siglo XVI, hacen de ella un lugar lleno de encanto. Destaco de esta bonita ciudad su Ciudadela y la Rue Oscura, además de la Iglesia S. Michel del siglo XVIII, la Capilla de St. Pierre del siglo XIV, dedicada al patrón de los pescadores o su puerto pesquero entre otros puntos de interés. Un agradable paseo por sus calles y su puerto.


La Ciudadela es una fortificación construida en el siglo XVI, una auténtica joya arquitectónica que fue clasificada Monumento Histórico. Constituye el centro administrativo de la ciudad de Villefranche, con el ayuntamiento, un centro cultural con un museo, un auditorio y un teatro. Cuando se construyó su principal uso era defensivo y en el pasado se vio sometida a numerosos sitios, la Ciudadela mantiene su vocación militar hasta 1965, fecha en la que se incorporó al ayuntamiento de Villefranche. Fue restaurada a partir de 1979 y en 1981 se convirtió en centro administrativo y cultural. En este lugar hay que perderse por las callejuelas y las plazas donde descubrir esculturas en cada rincón y para admirar esta ciudadela medieval en todo su esplendor. 
 


La Rue Oscure es un lugar mágico que nos transporta a la Villefranche medieval. Situado a lo largo de la primera muralla, la calle oscura, del siglo XIV, al principio sin cubierta, era la continuación del camino de ronda defensivo que permitía la circulación de los militares y facilitaba sus maniobras.

Pero una de las más bonitas imagenes que recordaremos de este viaje es la vista del pequeño puerto pesquero y las casas de diferentes colores del Boulevard d'Alsace-Lorraine. Una típica postal de los pueblos costeros de la Costa Azul francesa.


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lunes, 16 de septiembre de 2019

Lleida


Ya de vuelta a España y antes de llegar a Mérida hacemos una parada en Lleida, desconocida para nosotros y que nos sorprendió muy gratamente, tanto la ciudad como lo que visitamos de su provincia. En la ciudad hay bastantes lugares interesantes para visitar, pasear por el paseo del Río Segre, por el Parc dels Camps Elisis, un parque de estilo francés situado en el barrio de Cappont. Otro lugar curioso para visitar es la Casa dels Gegants, un espacio que reune los gigantes de las comparsas de gigantes municipales, cuya festividad tiene su origen en el siglo XVII, aunque estos primeros gigantes no erean municipales, ya en el siglo XIX son las primeras comparsas municipales.


En los sótanos del Ayuntamiento visitamos los restos arqueológicos que alberga. En el Palacio de la Paeria pudimos ver restos de un edificio rectangular de la época romana, sobre los cuales se encontraron numerosos objetos del siglo V. También acoge restos de baños andalusíes (IX-X), así como una serie de bajo relieves de los siglos XVI y XVII, muy interesantes.



Caminamos por la ciudad de Lleida hasta llegar al Castillo Templario Gardeny, uno de los testimonios más destacados de la arquitectura templaria levantada en Catalunya durante la segunda mitad del siglo XII. Actualmente aún se conservan numerosos testimonios en el  recinto, un espacio delimitado por un perímetro de murallas y flanqueado por torres, en el interior del cual se distribuían los distintos edificios articulados entorno a un patio central. Se puede visitar una exposición sobre la historia del castillo, que se reparte en varios espacios con proyecciones.



De nuevo en el centro visitamos su Catedral Nueva, construida en el siglo XVIII de estilo barroco, se encuentra frente al Hospital de Santa María donde visitamos su patio central muy bonito. La catedral tienen planta de tres naves con columnata corintia que soporta arcos de medio punto.

Uno de los puntos de mayor interés de la ciudad es el Conjunto Monumental de la Seu Vella y Castillo del Rey (La Suda), a la cual dedicamos gran parte de nuestro tiempo ese día. La Seu Vella se construyó en estilo románico en el cerro conocido como Turó de Lleida que domina la ciudad y la comarca del Segrià, su maravilloso claustro desde el cual hay unas espectaculares vistas de la ciudad fue construido en entre los siglos XIII y XIV, las galerías son de cinco tramos y están realizadas con 17 arcos ojivales de figuras todas distinas, sostenidas por columnas con capiteles decorados con elementos vegetales mezclados con otros representando animales o figuras humanas. La catedral fue finalizada en el siglo XV. En el año 1707 y dada su importante posición estratégica, la Seu Vella se convirtió en cuartel militar, no volviendo a desempeñar funciones religiosas. 




El Campanario se encuentra situado en el suroeste del claustro, fue construido entre los siglos XIV y XV, de planta octogonal, en su última planta está coronada con pináculos y arbotantes góticos y gárgolas. Aunque la subida es algo durilla con una escalera de caracol con 238 escalones para llegar al punto más alto de la torre de 60 metros, si que merecen la pena las vistas impresionantes de la ciudad de Lleida. Actualmente, cada día se puede escuchar la campana llamada Mónica que anuncia los cuartos y su hermana mayor Silvestra anuncia las horas. Las dos campanas pertenecen al estilo gótico, fundidas en el siglo XV.


Dejamos la Seu Vella para dirigirnos al Castillo del Rey (La Suda). Su existencia está documentada desde el año 882, época en que Lleida (Medina Larida) estaba ocupada por los sarracenos. En 1150, se celebró allí el enlace matrimonial entre el conde de Barcelona y príncipe de los aragoneses Ramón Berenguer IV y Petronila de Aragón, hija del rey Ramiro de Aragón, enlace que confirmó el nacimiento de la Corona de Aragón. En el momento de máximo esplendor, el castillo de la Suda llegó a ser la residencia leridana de los condes de Barcelona. Construido en planta rectangular con las distintas dependencias alrededor de un patio central, en el lado norte un mirador porticado, y en el lado este la capilla real. Hoy día se conserva el pozo central y la galería meridional o sala noble donde se proyecta un video de la historia del Castillo.



Damos un paseo por el recinto fortificado que rodea la colina, con sus baluartes defensivos, murallas, caminos de ronda, túneles, etc., ya la ciudad romana de Ilerda y la Larida musulmana estaban fortificadas. Lo que vemos hoy día fue construido entre los siglos XVII y XX, aunque la mayor parte de las estructuras defensivas fueron edificadas durante la guerra dels Segadors y la de Sucesión.



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