sábado, 7 de junio de 2025

Costa Norte

Seguimos recorriendo la Ilha de São Miguel por el norte, siguiendo la carretera EN1-1A, comenzando por Nordeste, que visitamos en 2015, donde desde sus miradores hay unas maravillosas vistas, alguno de ellos transformados en jardines colgados sobre el bosque de laurisilva que reviste los acantilados, en la ciudad destaca la Iglesia Matríz de São Jorge, del siglo (XVIII) con tres naves separadas por pilares de basaltos que alternan su color. El Puente de Siete Arcos (de 1883) bajo los cuales encontramos bonitos jardines.

La siguiente localidad que visitamos es Maia, uno de los lugares que merece la pena visitar de la isla, una bonita y tranquila localidad que se extiende al pie de los acantilados, con todas sus casas pintadas de blanco y los corrales de viñas que se extienden por la ladera. Junto a la localidad se encuentra el Mirador da Vigia da Baleia, desde donde se puede disfrutar de unas fantásticas vistas. 



Seguimos hacia el oeste hasta Porto Formoso, donde paseamos por su pequeño puerto con sus casas de colores, un lugar tranquilo y bonito. Es una freguesia de la Cámara Municipal de Ribeira Grande. Muy característica la Iglesia Nuestra Señora de Gracia que ya existía en 1509. Algo que no debes dejar de visitar es la Fábrica de Chá Gorreana, pero a esto ya le dedicaré otra entrada en este blog.




Continuamos hasta Ribeira Grande, que ya visitamos hace años pero que volvemos a visitar, paseamos y notamos que las cosas han cambiado en diez años, hay más turismo. Paseamos por el casco histórico tranquilamente, es como volver al pasado de este lugar, entramos en la Iglesia Matriz de Nossa Senhora da Estrela (siglo XVI) justo en frente del Largo Gaspar Frutuosos, uno de sus plazas principales. La Cámara Municipal tiene una característica estructura medieval, con la torre del reloj unida al edificio por un arco que nos parece realmente bonita. Caminamos para el Jardín Municipal y el Puente de los Ocho Arcos, que es un símbolo de la ciudad. Uno de los jardines más bonitos con el puente y el océano atlántico de fondo.




Capelas es otra de las localidades que hay que visitar y todo un descubrimiento para nosotros, encontramos uno de los mejores lugares para comer en la isla, el Café Canto do Cais que recomiendo. Un pueblo que evoca su pasada tradición ballenera, con un llamativo monumento. Un lugar tranquilo por el que callejear por sus pintorescos lugares y contemplar relajadamente el embarcadero con el batir de las olas en los acantilados. Hay que visitar el Mirador Pesqueiro y el Mirador do Morro, con una bonitas vistas.

Seguimos de vuelta a Sete Cidades, parando en los diversos miradores que se encuentran a lo largo de esta carretera.



Más fotografías de SÃO MIGUEL

viernes, 6 de junio de 2025

Costa Sur

Continuamos el viaje por la maravillosa Ilha de São Miguel, la Ilha Verde, esta vez recorriendo su costa sur a lo largo de la carretera que circunda la isla, desde Ponta Delgada hacia Povoaçao hasta Ponta da Ferraria (a la cual he dedicado una entrada en este blog) encontramos numerosos miradores desde los cuales se divisa el Océano Atlántico, espectaculares acantilados y un rosario de faros entorno a la isla. Unos paisajes únicos.



 
Povoação, en este pueblo se instalaron los primeros habitantes de la isla en el siglo XV, su nombre significa poblamiento en portugués, en su puerto existe un monumento que conmemora este hecho.

El islote de Vila Franca do Campo, se encuentra justo en frente en el continente, está a aproximadamente un kilómetro de la costa y se produjo tras el colapso de un antiguo volcán. Después de ser usado para muchos propósitos a través de los siglos - desde una zona militar a un viñedo - este islote fue clasificada como reserva natural en 1983. Y hoy día forma parte del Red Bull Cliff Diving World Series, de saltos desde acantilados. 




 
En Agua de Pau se puede disfrutar de sus piscinas naturales bañadas por el agua del mar, son todo un espectáculo y en ocasiones el fuerte oleaje las cubre por completo. Bajamos a Caloura, un curioso pueblo de pescadores situado en un acantilado y con abundante vegetación y donde se encuentra el Restaurante Bar Caloura, donde se come bastante bien.



Seguimos hacia el oeste hasta Lagoa, quizá no es tan espectacular como otros lugares en la isla, pero esconde rincones muy bonitos e interesantes, merece la pena parar y caminar por el pueblo y el Porto dos Carneiros, donde se desembarcó por primera vez, durante la época de la colonización de Portugal, el ganado que hoy pasta plácidamente por toda la isla, otro lugar es la bonita playa de arena negra, Praia do Populo.



Relva, es una freguesia del municipio de Ponta Delgada, aquí hay que hacer una parada para bajar por el acantilado y descubrir el Trilho Rocha da Relva - PRC20SMI. De 5,5 kilómetros de longitud, con unas espléndidas vistas al océano.

Rocha da Relva y Rocha do Cascalho son dos plataformas de lava espectaculares, creadas por restos de lava y deslizamientos de tierra, donde crecen viñedo. Se trata de una faja detrítica, es decir, una zona aplanada en la base del acantilado, formada por depósitos resultantes de movimientos de ladera. En los acantilados se pueden observar varios depósitos de piedra pómez, flujos piroclásticos y coladas de lava, que describen la historia eruptiva asociada al volcán poligenético de Sete Cidades.




Aprovecho para repasar el vulcanismo de esta espectacular isla, está asociado a cuatro grandes edificios volcánicos poligénicos (Povoação, Furnas, Sete Cidades y Fogo) e a dos áreas e vulcanismo basáltico de edades diferentes, el Complejo Volcánico Nordeste, que es el más antiguo de la isla y el de Dos Picos. 

Cerca de 500 volcanes monogenéticos, 35 lagos de diferentes dimensiones y una gran variedad de aguas minerales y termales y fumarolas de diferentes tipos, conforman la geodiversidad de la isla.

Desde que fue poblada la isla se han producido varias erupciones, destaca la que se produjo en 1563 (Vulcão do Fogo), la de 1630 (Vulcão das Furnas) y la de 1652 (Pico do Fogo), además de erupciones submarinas a lo largo de la isla, la más conocida la que se produjo en 1811 en Ponta da Ferraria.



Continuamos recorriendo el sur de la isla hasta Ponta Ferraría parando en los numeroso miradores que encontramos en nuestro camino:



Más Fotografías en mi 

martes, 3 de junio de 2025

Ponta Delgada


Paseo Marítimo en Ponta Delgada

Capital de las Islas Azores desde 1546, Ponta Delgada cuenta con una población que ronda los 60.000 habitantes divididos en sus 24 Freguesias. Poblada desde 1444, la Isla de Sao Miguel era un territorio con pequeños asentamientos dispersos salvo Vila Franca do Campo al sur de la isla y una comunidad que aumentaba en Ponta Delgada.

En 1522 la entonces capital de la isla, Vila Franca do Campo sufrió un devastador terremoto que junto con la firma del Decreto en 1546 por parte de Joao III de Portugal por el cual Ponta Delgada era elevada a la condición de ciudad, hicieron que la capitalidad recayera sobre esta. En 1544 se construye el Fort Sao Brás una maravillosa obra de ingeniería militar y que se convirtió en el más importante del archipiélago.

Fort Sao Brás

El 26 de julio de 1582 tuvo lugar la Batalla Naval de Ponta Delgada, por el control de las Islas Azores, que se habían convertido en un punto clave en el centro del atlántico para los viajes del nuevo al viejo continente. Pero fue en el siglo XVIII cuando Ponta Delgada experimentó su mayor impulso económicos con las exportaciones de cítricos al Reino Unido, el crecimiento de empresas extranjeras y los comerciantes judíos, se produce la expansión del puerto en 1940.

Puerto 

En los siglos XVIII y XIX se pone de manifiesto un auge de las relaciones con Inglaterra y Flandes de lo que deja constancia hoy día en la arquitectura que podemos ver paseando por esta bonita ciudad. Palacios, iglesias o casas solariegas de estilo Barroco.

Iglesia Matriz de Ponta Delgada

Uno de los símbolos de la ciudad son las Portas da Cidade, construida en 1783 y adornada con una corona real y el escudo de la ciudad. Es un monumento dedicado al descubridor y primer gobernador de estas islas, Gonçalo Velho Cabral.

Portas da Cidade

La iglesia principal de Ponta Delgada, Igreja Matriz de Sao Sebastião. Con su característica torre, la más alta de la ciudad. Fue construida entre 1532 y 1547 en el lugar donde se encontraba la capilla dedicada al primer patrono de la isla. De estilo Gótico con rastros de estilo Manueline, típico de la arquitectura portuguesa del siglo XVI. 

Torre de Iglesia Matriz

Su Paseo Marítimo, que es lo primero que descubres al llegar en coche a la ciudad y donde desembarcan todos los cruceros que llegan a la ciudad. Caminar sus 3 kilómetros es un auténtico placer. Justo frente al Fort Sao Brás encontramos el Campo de San Francisco, una espectacular plaza donde en sus laterales encontramos la Iglesia de San José, el Convento de Nuestra Señora de la Esperanza o la Iglesia del Cristo de los Milagros, que en estas fechas estaban adornados con bombillas para celebrar su festividad mayor, en honor del Santo Cristo de los Milagros.

Alumbrado para las fiestas

Campo de San Francisco

Otro punto interesante de la ciudad es el Teatro Micaelense que tuvimos oportunidad de visitar para ver a Moreno Veloso en concierto, una agradable velada en un pequeño pero muy bonito teatro. Así como el Jardim José do Canto, un lugar espectacular por su riqueza natural, un auténtico jardín botánico con una gran variedad de especies.

Teatro Micaelense

Jardin José do Canto

Jardin José do Canto

Una bonita ciudad, que nos acogió durante los días que estuvimos en esta fantástica Isla de Sao Miguel, la mayor de las Islas Azores.

Y diez años después volvimos a esta bonita ciudad, ya habíamos visitado la mayoría de los monumentos y por tanto nos dedicamos a pasear tranquilamente y disfrutar de la ciudad, de sus gentes y su gastronomía. En esta ocasión hicimos una visita guiada con la empresa Voyazores, de la mano de Jorge nos empapamos de la historia de la ciudad y de la isla, dando un paseo por el centro de Ponta Delgada, muy recomendable para situarte en el entorno.


Cámara Municipal

Posteriormente subimos a la Torre Sineira, que fue construida en 1724 y es parte integrante del edifico de la Cámara Municipal de Ponta Delgada, tiene 30 metros de altura y cuenta con 106 escalones que tras subirlos encontramos unas espectaculares vistas.

Vistas desde Torre Sineira

Después de comer caminamos hasta la Ermida Mãe de Deus, una visita que teníamos pendiente, se encuentra en lo alto de la colina Ladeira da Mãe de Deus y nos encontramos con las mejores vistas de Ponta Delgada. Es una construcción del siglo XX y es una réplica de otra que estaba en el mismo lugar y que fue demolida durante la Primera Guerra Mundial.


Por último esta segunda visita a Ponta Delgada la terminamos con un crucero para avistar cetáceos con la empresa Futurismo, un bonito viaje en el cual pudimos ver delfines y un par de ballenas.




Más fotografías de Ponta Delgada en mi