lunes, 18 de septiembre de 2023

Ruta de Los Pantaneros


Desde Valencia nos dirigimos a la bonita localidad de Chulilla (Valencia), a una hora de trayecto. Nos encontramos en el Paraje Natural de los Calderones para hacer una espectacular ruta senderista de algo más de 14 kilómetros, circular, de dificultad baja. En un primer tramos nos lleva por el cañón del Río Turia que atraviesa rocas calizas entre altas paredes, un segundo tramos nos conduce por pistas forestales hasta entrar en el Barranco de Valfiguera, donde tenemos la oportunidad de ver una representación de arte rupestre levantino. 


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Partimos de la población de Chulilla, tras dejar el vehículo en la primera zona de aparcamientos, antes de entrar en el pueblo, hay otras zonas de aparcamiento a la salida del mismo. Caminamos por el pueblo y salimos del mismo, a poca distancia encontramos a la izquierda las indicaciones del sendero que nos lleva por la parte alta del cañón del Turia, a la izquierda se puede ver al fondo el Charco Azul. Seguimos la senda que nos desciende hasta llegar al cauce del río, que pasamos varias veces gracias a varios puentes colgantes que nos permiten disfrutar desde dentro del cañón, espectaculares imágenes.




Esta ruta la realizaban los trabajadores de la presa desde Chulilla hasta las obras del embalse, de ahí el nombre de la Ruta de Los Pantaneros. La población vio incrementada su población gracias a las obras del pantano en los años 50, al verse obligados a ir de Chulilla a las obras del pantano dos veces al día, se vieron obligados a construir varios puentes colgantes que servían para atravesar el cañón en menos tiempo. Pero en octubre de 1957 tuvo lugar una riada que se llevó los dos puentes y no fue hasta 2013 cuando se volvieron a reconstruir para rememorar aquellos puentes de los años 50.




Una vez acabado el cañón del Turia por esta senda, llegamos a la presa del Embalse de Loriguilla, y empezamos a encontrar las señales del senderos PR-CV 77, que siguiendo por pistas forestales, nos lleva al Barranco de Valfiguera, un barranco abrupto en cuya pared se encuentra un conjunto de Pinturas Rupestres y desde el lugar unas bonitas vistas.


Continuamos la senda que va por la ladera de la montaña paralela al Barranco de Valfiguera y ya empieza a asomar la población de Chulilla, a la cual llegamos tras recorres estos bonitos parajes con vegetación de ribera y una zona forestal de pino mediterráneo junto con zarzaparrilla, mirto, madreselvas, lentisco, madroños, cornicabra, coscoja, entre otras especies, y aves como el martín pescador o la oropéndola están presentes durante la ruta.






Tras esta muy bonita ruta, recorrimos la localidad de Chulilla, dimos un paseo por sus empinadas calles llenas de casas blancas y flores en sus balcones, que conservan casi intacto su estilo medieval. El pueblo está vertebrado por el río Turia, y él ha sido el que ha marcado toda su evolución histórica; la elección del asentamiento de la población basada en la importancia de elementos estratégicos y de control. También subimos al castillo para visitarlo.



CASTILLO DE CHULILLA


Declarado Monumento Histórico Artístico en 1981. El castillo, de origen musulmán, está ubicado en la cima del monte en cuyas laderas se asienta la población. La fortaleza sufrió diversas reformas. Primero tras la conquista cristiana, después durante las guerras con Castilla del siglo XIV y en los siglos XV y XVI para acomodarlo a uso residencial. El terremoto del siglo XVIII provocó su destrucción, agravada con posterioridad por los conflictos bélicos del XIX.


De su recinto destacan su puerta con matacán almenado, la torre barbacana circular y su prolongada muralla. También se observan restos de salas y construcciones auxiliares, así como de aljibes, uno de éstos de época romana. El castillo contaba con una ermita dedicada a San Miguel.


En distintos puntos del castillo se pueden apreciar grabados de la época medieval: en la entrada, junto al cuerpo de guardia, en una dependencia abovedada situada junto al lienzo de muralla y en la planta inferior del edificio principal.





Más Fotografías de la Ruta y
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jueves, 7 de septiembre de 2023

Estatua de Margarita Xirgu

En un lateral del recinto del Teatro Romano de Mérida se puede ver la escultura de Margarita Xirgu. La Xirgu, como ha sido conocida siempre nació en Molins de Rei, Barcelona, en 1888, fue una importante actriz y directora teatral que cosechó grandes éxitos en España y América del Sur. 

Más información sobre Margarita Xirgu en la web que han realizado familiares suyos, muy recomendable su lectura. MARGARITA XIRGU.

Foto de Margarita Xirgu (http://margaritaxirgu.es/)

Durante tantos siglos el teatro romano de Mérida permaneció enterrado y olvidado. Desconocido, porque nadie sabía lo que había bajo lo que parecían ser siete sillas que se abrían paso como podían hasta la superficie. Estos asientos eran, en realidad, la grada superior del teatro. No fue hasta principios del siglo XX cuando los trabajos liderados por José Ramón Mélida desvelaron uno de los mayores tesoros romanos de la península. Fue construido entre los años 16 y 15 a.C. Aunque el teatro no era el entretenimiento favorito del imperio, sí era importante. Fue siglos más tarde, con la llegada del cristianismo y sus prohibiciones, cuando el recinto se abandonó.

Esos trabajos de Mélida y su equipo permitieron desenterrarlo, pero realmente no se recuperó su valía y el porqué de su existencia hasta que no apareció Margarita Xirgu.
Su conocimiento del campo teatral, los años de experiencia y un olfato afinado le permitieron comprender, al quedar ante el teatro romano de Mérida, que esas ruinas no podían quedarse como simples ruinas. Había que hacer algo con ellas. Lo tuvo claro de inmediato: "ese teatro tenía que volver a ser un teatro".


Fue durante un viaje hacia Badajoz, donde tenía función, cuando la Xirgu descubrió el teatro romano de Mérida. La actriz catalana se sentía atraída por todo lo que tuviera que ver con la antigüedad y quedó perpleja ante la primera imagen que tuvo del imponente edificio. Cuentan que se sentó en sus gradas e imaginó cómo sería representar allí, al aire libre y bajo el sol de Extremadura, una de sus obras.

En diciembre de 1932, durante una tertulia en el Teatro Español tras el estreno de "Del otro", de Miguel de Unamuno. Fue entonces cuando expresó su deseo de montar una pieza clásica de algún autor de ascendencia española para representarla en Mérida. El propio Unamuno se ofreció a traducir tal obra si era para ella. Dicho y hecho. Poco tiempo después, la Xirgu tenía sobre su mesa a Séneca, autor nacido en Córdoba. Los siguientes meses se dedicaron a la preparación y el ensayo. El teatro romano de Mérida recuperaría sus orígenes dos mil años después de su creación.


El estreno de Medea tuvo lugar el 18 de junio de 1933. Margarita Xirgu interpretó a Medea con un texto de Séneca traducido por Miguel de Unamuno. Entre los entregados 3.000 espectadores se encontraba el presidente de la Segunda República, Manuel Azaña, varios de sus ministros y el embajador de Italia. Contó también con la Orquesta Filarmónica de Madrid, dirigida por Bartolomé Pérez Casas.

Este estreno fue el germen del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, que se celebra cada año en los meses de verano. Es uno de los más importantes del género, a nivel internacional.

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Humilladero de Santa Eulalia

En la Basílica de Santa Eulalia de Mérida, en un extremo del recinto exterior, pasando desapercibido para los visitantes se encuentra el "Humilladero de Santa Eulalia", es un pedestal de mármol levantado sobre un graderío y sobre él una columna que remata en una cruz, fue realizado con limosnas de los emeritenses y simboliza la columna en la que la mártir fue azotada durante su martirio e indica el lugar de los hechos. Algunas de sus pieza fueron reutilizadas procedentes del teatro romano. 

En el pedestal de mármol hay una inscripción en castellano antiguo que dice "La ciudad de Mérida mandó hacer este humilladero con las limosnas de la jurisdicción, por se tradición verdadera de la Virgen Santa Eulalia fue azotada en una columna que en este sitio fue conocida, siendo gobernador Don Luis Manrique de Lara. Año de 1612".




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