jueves, 9 de mayo de 2019

Porto - Primera Parte

Rabelo, Puente de Luis I y Ribeira
Volvemos a esta maravillosa ciudad a orillas del río Duero, una ciudad de puentes, de puestas de sol, de rabelos, balcones en la Ribeira, barrio donde perderte entre sus calles estrellas con escaleras y pasamanos ya algo desgastados por el tiempo. Y sin duda la mejor manera para entrar en contacto la ciudad de Oporto es recorrerla, pasear por sus calles y avenidas, en nuestro caso elegimos hacerlo de la mano de 1.2.Tours, que nos contó la historia de la ciudad, desde su nacimiento hasta la actualidad pasando por conquiestas y reconquistas, monarcas y republicanos, dictadura y revolución.

Vista de la Ciudad con la Torre de los Clérigos
Ciudad que ha dado nombre a Portugal, antiguamente Cale, era una pequeña aldea celta ubicada en la desembocadura del Duero a la que los romanos añadieron un puerto, puerto de Cale "Portus Cale", origen del topónimo Portugal. En el año 456 fue tomada por el rey visigodo Teodorico II. Los visigodos gobernaron la ciudad hasta el año 716 en que fue conquistada por los árabes, que permanecieron en Oporto hasta que fue reconquistada por el rey Alfonso I de Asturias. Tras la reconquista quedó casi abandonada hasta que, en el 880, el último rey asturiano Alfonso III el Magno la mandó repoblar. En 1096, el rey Alfonso VI de Castilla y León casó a su hija Teresa con Enrique de Borgoña y les concedió un condado el "Condado Portulacense" con capital en Oporto.

En 1387 Juan I de Portugal se casó con Felipa de Lancaster, nieta del rey Enrique III de Inglaterra, matrimonio del que surgió el Tratado de Windsor y con él la alianza militar en vigor más antigua del mundo entre Portugal e Inglaterra. En 1394 nació en Oporto Henrique "el Navegante", hijo de Juan I de Portugal. Los Descubrimientos enriquecieron a Portugal que se convirtió en el centro europeo del comercio marítimo, y sus puertos, entre ellos el de Oporto, vivieron una época de fuerte dinamismo. En Oporto se desarrolló una gran actividad marítima y comercial que la puso a la cabeza de la industria portuguesa de construcción de buques. 

Vista del Río Duero, Oporto y Vila Nova de Gaia

De 1580 a 1640, España y Portugal estuvieron unidos en el imperio más grande jamás conocido, upuso un gran crecimiento urbano y administrativo para Oporto. Los dos países unidos eran la envidia del mundo. Fue una era de grandes producciones artísticas que culminaría en el llamado Siglo de Oro de Oporto, el XVIII.

En 1756 Oporto se convirtió en el centro de la insurrección contra el Marqués de Pombal que pretendía crear un monopolio británico con los vinos de Oporto. Durante la invasión napoleónica, los españoles ocuparon Oporto en 1807. Dos años después, en 1809, fue recuperada por el general Soult para los franceses. El siglo XVIII, época dorada de Oporto, la ciudad experimentó un cambio colosal, llenándose de bellos edificios de corte neoclásico y barroco. El motor de la pujanza económica se debió al desarrollo de la industria asociada a sus famosos vinos.

Vila Nova de Gaia

En el año 1820, Oporto es escenario de un levantamiento militar que acaba con la monarquía absoluta dando paso a una constitución liberal. En 1890 se construyó el puerto de Leixoes que impulsó el crecimiento económico de Oporto y, a principios del siglo XX con la llegada de la República, la ciudad se transformó. Símbolo de esta época es la construcción de la Avenida de los Aliados. Ya durante la dictadura de Salazar, que perduró hasta la Revolución de los Claveles de 1974, se mejoraron mucho las infraestructuras, destacando en Oporto la construcción del puente de Arrábida en 1963.

Comenzamos la visita en la Avenida dos Aliados, imponente con las espectaculares fachadas de granito de los edificios, partiendo del edificio del Ayuntamiento, en esta avenida se celebran los grandes aconteciminentos de la ciudad, y nosotros coincidimos con dos de ellos el día del trabajo y la Queima das Fitas, fiesta de los estudiantes que tiene lugar a partir del mes de mayo  y donde celebran el final del curso académico y el inicio del mes de estudio que antecede a los exámenes finales, con conciertos, desfiles y serenata. 

Avenia de los Aliados

Ayuntamiento

Bajando la avenida llegamos a la preciosa Estación de Sao Bento, situada en al Plaza de Almeida Garret se ha convertido en un pequeño reflejo de la historia del país, de los transportes en las paredes de la entrada a la estación. Fue construida a inicios del siglo XX donde antes existía el Convento de Sao Bento de Ave María y hoy día es considerada como una de las estaciones ferroviarias más bonitas del mundo.


Murales de azulejos en la Estación Sao Bento que nos 
cuentan episodios de la Historia de la Ciudad
Pasear por la Rua de Santa Caterina con el bullicio de la gente a todas horas, en busca del Café Majestic y el Mercado do Bolhao que estos días se encuentra en obras de remodelación.  Cualquier visitante a la ciudad no puede olvidarse de acudir a la Librería Lello, considerada una de las más bonitas del mundo con un interior noegótico, con una espectacular escalera ornamental y el amplio vitral del techo, eso sí tienes que armarte de paciencia con las largas colas que hay para entrar.

Otro importante punto de la ciudad es la Torre de los Clérigos, uno de los principales iconos de Oporto, fue construida en 1754 por Nicolas Nasoni, junto con la iglesia forma un grandioso conjunto. La torre tiene 75 metros de altura a cuya cima se asciente por 250 escalones para tener unas impresionantes vistas de 360 grados de la ciudad y del río. 

Torre de los Clérigos
Vista de la ciudad desde la Torre de los Clérigos

Muy cerca se encuentran la Iglesia de los Carmelitas y la Iglesia do Carmo, como la ley de la época prohibía la construcción de dos iglesias juntas, la solución a ello fue la construcción de una casa en medio de las dos. Es tan estrecha que si no te lo dicen no te das cuenta, curioso. También encontramos en la zona el Palacio de Justicia, un edificio característico de la dictadura portuguesa, monumental, de líneas rectas y austeras que pretende transmitir el poder del Estado y la fuerza de la Justicia donde destaca la estatua de bronce de la fachada que representa a Themis, la diosa de la Justicia, pero donde hay tres elementos de la escultura que llaman la atención, la ausencia de venda en los ojos, la balanza en posición de reposo junto al cuerpo y que lleva la espada como elemento principal, esta era la imagen de la justicia de Salazar.

Palacio de Justicia
Estatua en el Palacio de Justicia

https://photos.app.goo.gl/AQikG7S8AeXrvM3v6

https://www.gabifem.es/https://www.gabifem.es/2019/05/porto-segunda-parte.html




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