jueves, 22 de enero de 2026

Lisboa



En esta ciudad hay mucho por ver y hacer, con el Océano Atlántico de fondo, Lisboa es una maravillosa ciudad cosmopolita, con edificios de piedra caliza, azulejos de colores en las paredes, tejas rojas, con un pasado fascinante, siendo la capital más antigua del oeste de Europa, la ciudad de las siete colinas, conocida como la ciudad de la luz. Con gran cantidad de monumentos, museos, miradores, barrios históricos o iglesias para visitar. Con un sinfín de bares y restaurantes donde degustar buen pescado y marisco. Así, si quieres mezclarte con los lisboetas o simplemente quieres un lugar tranquilo donde ver un bonito atardecer, te recomiendo estas opciones, que sin duda con el tiempo se irán ampliando.

Parte A.- 23 Lugares que visitar en Lisboa

1.- Visitar el Mercado de Arroios. Ubicado en la Rua Ângela Pinto entre Praça do Chile y Alameda D. Afonso Henriques. Un bonito edificio donde poder disfrutar de un mercado tradicional de pescado fresco, bacalao, verduras, frutas, carnes o embutidos. Bordeando el mercado se encuentran numerosos restaurante, puestos de flores y plantas. Fue inaugurado oficialmente el 28 de febrero de 1942, el Mercado de Arroios fue, a finales de la década de 1980, clasificado como edificio de interés cultural.



2.- Campo dos Mártires da Patria. Denominado de esta manera por ser el lugar donde fueron ahorcados los compañeros del general Gomes Ferreira de Andrade por ser considerados sospechosos de haber conspirado contra contra William Carr Beresford, militar británico gobernador de Portugal continental desde la expulsión de las tropas napoleónicas hasta la revolución liberal de inicios del siglo XIX, mientras la corte de Portugal se refugiaba en Brasil. 

Merece la pena darse un paseo por el jardín del siglo XVIII que ocupa casi dos hectáreas. Pero lo que más nos sorprendió fue la estatua del médico Sousa Martins situada frente a la Facultade de Ciências Médicas, este médico era conocidos por sus grandes esfuerzos en la lucha contra la tuberculosis y por la benevolencia con los pacientes pobres a los que trataba, que lo elevaron a la categoría de santo laico tras su muerte, hoy día puedes seguir viendo a lisboetas que van a este lugar a rezar por los enfermos o a agradecerle la curación de una enfermedad, a los pies de la estatua multitud de placas de mármol con agradecimientos, sobrecoge y más cuando conoces la historia de este médico.



3.- Caminar por el Barrio de Mouraria. Se trata de un barrio típico lisboeta, con la esencia de un pueblo dentro de una ciudad, considerado como la cuna del fado, aquí vivió María Severa, la primera gran fadista. Tan solo hay que perderse por el barrio y callejear, para descubrir un fantástico barrio y sus gentes. A este barrio he dedicado una entrada en este blog: BARRIO DE MOURARIA.


4.- Visitar el Museo Caluste Gulbenkain. Este ha sido un maravilloso descubrimiento en este viaje, alejado del bullicio de turistas, en el barrio Azul de Lisboa, con un fantástico jardín publico. El museo está integrado por más de seis mil piezas adquiridas por el empresario armenio Caluste Gulbenkain a lo largo de su vida en la primera mitad del siglo XX, de las cuales se exponen algo menos de mil. Se trata de una de las mejores colecciones privadas del mundo. La colección abarca distintos periodos, arte egipcio, Grecia, Roma, Mesopotamia, Oriente, Armenia, China y Japón, así como pinturas de Europa desde el siglo XII al XIX. Un lugar increíble, muy recomendable.




5.- Atardecer en Jardim do Torel. Este es uno de los menos conocidos de todos los miradores de Lisboa, lejos del turismo. Es un lugar encantador por sus vistas y por el propio mirador. Un lugar para perderse y ver un bonito atardecer.


6.- Visitar Librerías en Lisboa. Hay muchas formas de conocer esta ciudad, sus monumentos, su gastronomía, sus mercados, ... y por sus librerías, y Lisboa está plagada de ellas, de viejo o segunda mano, se llaman Alfarrabistas en portugués, de alfarrábio que significa libro antiguo, y gran parte está en los barrios históricos. En esta ocasión nos centramos en cinco de ellas: Livraria Bertrand, Sá da Costa y Ferin en Chiado, y Livraria Az do Libro y Antiga do Carmo en la Calçada do Carmo, sobre todo esta última es de obligada visita. He dedicado una entrada en mi blog: PASEO POR LAS LIBRERÍAS DE LISBOA.


7.- Tomar una Bifana en O Triangulo da Ribeira. Uno de los mejores lugares de Lisboa para tomar una Bifana, un pequeño local donde a penas caben ocho personas en la barra pero donde merece la pena parar, el dueño super amable nos hizo pasar un buen rato y huir del siempre colapsado de gente Mercado da Ribeira que está justo en frente.


8.- Tranvía 12. Todo el mundo toma el famoso Tranvía 28, pero yo os aconsejo tomar el 12 desde Martin Moniz, olvidaos de las enormes colas que hay siempre para subir al 28 y subiros a este tranvía, poneros música de Fado, al ser posible Amalia Rodrigues y dejaros llevar por el maravilloso barrio de Mouraria.


9.- Cementerio Alemán. En 1821, el rico comerciante Nikolaus Berend Schlick, de Lübeck (Alemania), donó un terreno con una superficie de casi 3.000 m² a la comunidad evangélica alemana, en lo que hoy es el barrio de Campo de Ourique. Allí, el 25 de enero de 1822, se inauguró solemnemente el primer cementerio municipal germánico del país, el Cementerio Alemán de Lisboa, ubicado en la Rua do Patrocínio, entre los números 57 y 61. 

Desde 1147 hay tumbas documentadas de individuos alemanes en Lisboa, aquí yacen los "caballeros alemanes" que participaron, como cruzados, en la Conquista de Lisboa hasta finales del siglo XV.

Aunque es propiedad legal de la Iglesia Evangélica Alemana de Lisboa (Deutsche Evangelische Kirchengemeinde von Lissabon), acoge como último hogar tanto a alemanes, ya sean protestantes, católicos o judíos, como a portugueses casados con alemanas. Comerciantes, consejeros reales, médicos, escritores, escultores y numerosos diplomáticos encontraron aquí su última morada

Un lugar de tranquilidad y recogimiento, cuidadosamente mantenido por una familia que vive allí y que te abre las puertas amablemente.




10.- Casa Museo Pessoa.  Situada en Campo de Ourique, es la casa que habitó el escritor durante los últimos 15 años de su vida. A lo largo de los tres pisos se cuenta la vida y obra del poeta y una biblioteca especializada en poesía universal. Es un lugar de literatura, memoria, creación literaria y lectura, una sala para sentarte y leer las obras de este autor portugués. Enlace a la web de la CASA MUSEO.


"Às vezes ouço passar o vento; e só de ouvir o vento passar, vale a pena ter nascido"

(Fernando Pessoa)





11.- Tapada das Necessidades. Próximo a Alcántara, es uno de los espacios verdes más antiguos de Lisboa, y más queridos por los lisboetas. A su lado se encuentra un palacio del siglo XVII, el Palácio das Necessidades. Un lugar para descansar y pasear, donde nos podemos cruzar con pavos reales, gallinas, ocas, cisnes, entre una masa arbórea densa. Muy recomendable su visita, sin duda.




12.- LX Factory. Se trata de una especie de mercadillo emplazado sobre los restos de una antigua fábrica; aunque mantiene ese aire un poco hipster, merece la pena visitarlo para conocer la cara menos turística de Lisboa; uno de esos lugares testigos de la metamorfosis que ha sufrido en los últimos años la capital lusa. Arte, diseño, literatura, pintura y gastronomía se aúnan en este espacio.



13.- Pensão de Amor. Se sitúa en Rua Alecrim, 19 (cerca de Cais do Sodré). Ocupa un edificio del S. XVIII, una antigua pensión donde alquilaban habitaciones por horas a prostitutas y marineros. Un lugar que merece la pena visitar, donde el erotismo y el misterio te acechan en cada esquina. Sensualidad decadente de la vieja Lisboa, un gran salón de paredes rojas y muebles antiguos, con llamativos sillones, espejos barrocos y estanterías llenas de cachivaches, una sala oscura con un escenario en la que se llevan a cabo espectáculos de cabaret, burlesque, una antigua habitación con una cama que recreaba las viejas dependencias del hotel, un sex shop lleno de productos eróticos e incluso una biblioteca exclusivamente con libros sobre el sexo. Después de la visita al lugar nos sentamos a tomar una copa en este lugar tan especial, al cual volvemos cada vez que visitamos Lisboa.

Foto de Heart of Everywhere

14.- Museu Nacional de Arte Antiga. Alberga la colección más importante del país, desde la Edad Media hasta el siglo XIX, pintura, escultura, joyas, artes decorativas portuguesas, europeas, de África y de Oriente. Entres las obras hay algunas catalogadas como "tesouros nacionais" como son "os Paneis de São Vicente" y la "Custódia de Belém" símbolo del arte portugués de los siglo XV y XVI. Sin duda una visita imperdible en Lisboa. 

Más información en la web del museo: www.museudearteantiga.pt



15.- Museu do Aljube Resistência e Liberdade. Este museo cumple con el deber de agradecimiento y memora de la ciudad de Lisboa y del pais a las víctimas de la cárcel y de la tortura que sacrificando su propia vida, lucharon por la libertad y la democracia en Portugal. Se conforma como un repositorio de la memoria de la época de la dictadura de Salazar, y a la vez sirve de aprendizaje. Un lugar que te impresiona y te sobrecoge, conoces parte de la historia de Portugal en el lugar donde se produjo. Algo impresionante, por momentos se salta alguna que otra lágrima. 

En este lugar a partir de 1928, durante la dictadura militar de Salazar comenzó a recibir presos políticos y sociales, convirtiéndose en una cárcel de la policía política o Policía Internacional e de Defensa do Estado (PIDE). Fue desactivada en 1965. 

Más información en la Web del Museo: www.museudoaljube.pt


16.- Monasterio de los Jerónimos (Belém). Diseñado en estilo manuelino por el arquitecto Juan de Castillo, fue encargado por el rey Manuel I de Portugal para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama, se fundó en 1501 en la antigua ermita fundada por el Infante D. Enrique. La primera etapa constructiva de la iglesia nueva comienza en 1514 y fue ampliándose y modificándose hasta el siglo XX. Se financió gracias al 5% de los impuestos obtenidos de las especias orientales, a excepción de los de la pimienta, la canela y el clavo, cuyas rentas iban directamente a la Corona.


Este monasterio fue levantado sobre el enclave de la Ermida do Restelo en lo que fue la playa de Restelo, ermita fundada por Enrique el Navegante, y en la cual, Vasco de Gama y sus hombres pasaron la noche en oración antes de partir hacia la India.


El estilo manuelino se caracteriza por la mezcla de motivos arquitectónicos y decorativos del gótico tardío y del renacimiento. Destacan los portales principal y lateral, el interior de la iglesia y el magnífico claustro. Las capillas de la iglesia fueron remodeladas en puro estilo renacentista en la segunda mitad del siglo XVI y contienen las arcas funerarias de Manuel I y su familia, además de otros reyes de Portugal. En los Jerónimos se hallan también las tumbas (neo-manuelinas) del navegador Vasco da Gama y el poeta Luís de Camões. En una capilla del claustro descansan, desde 1985, los restos del escritor Fernando Pessoa.



En diciembre de 2007 se firmo en este monasterio el Tratado de Lisboa, un acuerdo de la Unión Europea que sustituye la Constitución Europea y reforma los tratados que estaban vigentes.


Este monasterio, al igual que la cercana Torre de Belém y el Monumento a los Descubrimientos simboliza la Era de las exploraciones portuguesa y se cuenta entre las principales atracciones turísticas de Lisboa.


Muy recomendable tomarse su tiempo en visitarlo y no dejar de observar sus Gárgolas, tanto las del claustro como las del exterior, dar una vuelta por el exterior y descubrirlas. Más sobre las Gárgolas en otra de las entradas de este blog. AQUÍ.


Más información en la web del Monasterio de los Jerónimos.




17.- Feria de Ladra. La Feira da Ladra debe su nombre a su origen no demasiado legal, pues era el lugar donde se vendían los objetos robados. La feria se celebra desde el siglo XIII, por lo que es el mercado más antiguo de Lisboa; de hecho, ha pasado por varios emplazamientos desde entonces hasta su localización actual, en el Campo de Santa Clara

En el puedes encontrar una gran variedad e objetos, muebles antiguos y objetos decorativos de segunda mano, como frascos de bebida, cerámicas, lámparas. También es frecuente encontrar puestos de libros, ropa, cerámicas, azulejos y objetos de coleccionista como monedas, carteles, discos, sellos o cámaras de fotos antiguas, entre otras muchas cosas.

Una visita interesante y casi obligada en Lisboa, pues curiosear entre sus puestos de antigüedades y objetos varios se ha convertido en una gran forma de pasar una mañana de sábado y conocer el lado más auténtico de la ciudad. Tiene lugar los martes y sábados.


18.- Keil do Amaral.  El Mirador Keil del Amaral, ubicado en el Parque Florestal de Monsanto, en nuestra opinión este es un destino indispensable para cualquier persona que visite Lisboa. Encontramos una espectacular vista panorámica de la ciudad con toda su belleza, desde una perspectiva única, con el puente 25 de abril de fondo, dimos un bonito paseo por este parque forestal.

19.- Lojas com História. Es un programa de la Câmara Municipal de Lisboa dedicado a poner en valor establecimientos icónicos y emblemáticos que han marcado y siguen marcando la identidad cultural e histórica de la ciudad, sombrererías, librerías, pastelerías, restaurantes, droguerías, supermercados, joyerías, estancos o conserveras que puedes visitar. Librería Bertrand, Retrosaria Bijou, Papelaria Fernandes o Ferragens G. Lemos, son algunos de los lugares que visitamos y recomendamos recorrer. Más en la entra de este blog: LOJAS COM HISTÓRIA EM LISBOA.


20.- Museu Arqueológico do Carmo. El Convento do Carmo fue fundado por D. Nuno Álvares Pereira, Condestable del reino y fiel caballero del rey D. João I, con quién luchó en la batalla de Aljubarrota en 1385 para defender la independencia de Portugal. El terremoto de 1755 y un incendio posterior destruyeron el convento. Hoy quedan los impresionantes restos del templo gótico dedicado a Nossa Senhora do Monte do Carmo y se ha convertido en un interesante lugar que ha ido incorporando a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI un conjunto de piezas de gran valor histórico, arqueológico y artístico desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea, fue inaugurado en 1865. Sin duda que merece una visita tranquila.


21.- Rota da Água. La antigua Estação Elevatória a Vapor dos Barbadinhos donde se encuentra el Museu da Água, el Aqueduto das Águas Livres, el Reservatório da Mãe d'Água das Amoreiras, la Galeria Loreto, el Reservatório Patriarcal y los Chafariz de Rato, do Arco de São Mamede, da Mãe da Agua, da Gloria y do Carmo, constituyen esta bonita e interesante ruta por la importancia del agua en la historia de Lisboa. Toda está descrita en la entrada ROTA DA ÁGUA EM LISBOA en este blog.



22.- Visitar el Castelo de São Jorge. Una impresionante construcción musulmana de mediados del siglo XI, gozando de mayor esplendor en el siglo XVI. Tras el terremoto de 1755 que asoló la ciudad, el Castelo sufrió, al igual que Lisboa, una gran remodelación, la última restauración fue en 1940 siendo hoy Monumento Nacional de Portugal. Conserva once impresionantes torres desde donde hay unas espectaculares vistas de la ciudad. En el museo se pueden ver restos arqueológicos, con piezas que van desde el siglo VII a.C. hasta el siglo XVIII.


23.- Pasear por Alfama. Algo indispensable en Lisboa es perderse por los callejones medievales de este emblemático barrio, cuna del fado, descubriendo miradores como el de Santa Lucía o Puertas del Sol, con vistas al Tajo, iglesias antiguas como la Catedral de Lisboa (Sé), y el ambiente bohemio y tradicional de este barrio de pescadores es una auténtica delicia. Se encuentra situado en la parte alta de una de las colinas de Lisboa, lo que le permitió resistir mucho mejor el terremoto del año 1755 que otras zonas de la ciudad.


Parte B.- Otras entradas dedicadas a esta maravillosa ciudad son:
Parte C.- Fotografías de Lisboa (álbumes de Google):
ENTRADA ACTUALIZADA EL DÍA 21 DE ENERO DE 2026
Continuará .... 

Fotografías 
de LISBOA 
en mi 

martes, 20 de enero de 2026

Ruta da Água em Lisboa


La antigua Estação Elevatória a Vapor dos Barbadinhos para la elevación de las aguas desde el Río Alviela, hasta el Reservatório da Verónica y para la Cisterna do Monte, se inauguró el 3 de octubre de 1880, permaneciendo en funcionamiento hasta 1928, fecha en la que, con la construcción de la nueva estación eléctrica, se desactivó. En 1950 fue remodelada para albergar la sede del Museu da Água, un espacio que mantiene intacto el entorno característico de una instalación industrial del siglo XIX, donde destacan las cuatro máquinas de vapor de los Talleres Electrónicos, que funcionó hasta 1924, piezas cuyo estado de belleza y conservación merece una visita. En este punto comenzamos nuestra ruta por los puntos clave relacionados con el abastecimiento del agua de Lisboa.

Aqueduto das Águas Livres. 58 Km (EPAL)

Aqueduto das Águas Livres, fue construido entre 1731 y 1799 y transportaba el agua por gravedad durante unos 58 kilómetros canalizados, en su trayecto destaca el tramo que atraviesa el Valle de Alcântara a lo largo de 941 metros con arcos de 65 metros de altura y que se pueden recorrer casi al completo. 


Reservatório da Mãe d'Agua das Amoreiras, construido en 1746 para recibir las aguas del acueducto, en su interior vemos que el agua de los manantiales fluye desde la boca de un delfín sobre una cascada, construida con piedra transportada desde los manantiales del Acueducto de las Aguas Libres, y converge al tanque de siete metros y medio de profundidad, que tiene una capacidad de 5.500 m3. Del tanque emergen cuatro columnas que soportan un techo de bóvedas de borde que a su vez, soporta la magnífica terraza panorámica sobre la ciudad de Lisboa. 




El Chafariz do Rato cuya autoría es atribuida a Carlos Mardel, se colocó en el lugar donde se encuentra actualmente alrededor de 1794. Su estructura arquitectónica del siglo XVII es barroca, consta de dos niveles de producción de agua, el alto para la población, con tanques individualizados, y el más bajo para los animales. Es un elemento importante de identificación de la plaza, integrado en la pared del Palacio de los Duques de Palmela.


Volvemos de nuevo al Reservatório da Mãe d'Agua das Amoreiras para acceder a la Galeria Loreto, que fue una de las cinco galerías que formaban parte del sistema de Aguas Libres. Su longitud, completamente enterrada, es de 2835 metros. Comienza en la Casa do Registro, adyacente al Reservatório de Mãe d’Água das Amoreiras, en la Rua das Amoreiras, desciende por la Rua das Amoreiras a Largo do Rato, transcurre por la rua de la Escuela Politécnica,  D. Pedro V y da Misericórdia, cruza el Largo do Chiado y continúa por la rua Paiva de Andrade para finalizar en el Largo de São Carlos, nosotros recorrimos la distancia desde el Reservatório da Mãe d'Agua das Amoreiras hasta el Reservatório Patriarcal, una magnífica experiencia. 



El Reservatório Patriarcal, se encuentra en el subsuelo del Jardim do Principe Real, también se le conoce como Reservatório da Praça de D. Pedro V, fue proyectado en 1856 para abastecer la zona baja de la ciudad, fue construido entre 1860 y 1864, con forma octogonal, la cisterna se abastece del Aqueduto das Águas Livres y tiene una capacidad de 884 m3 de agua. El agua arrastrada entraba en el depósito a través de cuatro aberturas colocadas en la parte inferior, equipadas con tuberías que se extendían a la superficie del agua y que funcionaban como desagües. Fue desactivado a finales de los años 40, siglo XX. Actualmente tan solo se abre para celebrar conciertos de fado varios días a la semana, en este viaje tuvimos la fortuna de asistir a uno de estos espectaculares conciertos.



Salimos a la superficie y vistamos el Chafariz do Arco de São Mamede, conectado al acueducto, fue obra del arquitecto Reinaldo Manoel dos Santos, construido por orden de la Dirección de Aguas Libres el 12 de junio de 1805 y se alimenta de agua procedente de la Galería da Esperança, de Agua Libre, a través de la Casa do Registro das Amoreiras. Totalmente construida en mampostería de piedra caliza y rematado con una cortina, está limitado por pilastras que enmarcan los dos paneles recortados del cuerpo central. Tiene dos caños, instalados en la parte inferior de cada pilastra, estos vierten agua en dos depósitos simétricos de forma cuadrangular. 


El Chafariz da Mãe da Agua, data de 1840, cuando fue trasladada desde la parte alta de la actual Praça da Alegria, entonces llamada Cotovia de Baixo. Con agua del sistema de distribución, procedente de la Casa da Água das Amoreiras, se alimenta a través de un ramal de la galería que, partiendo de la Mãe d'Água das Amoreiras, abastecía la Chafariz de São Pedro de Alcântara. Se trata de una construcción sencilla, de piedra labrada, compuesta por un depósito de agua delimitado lateralmente por dos pilastras ligeramente salientes, puntuadas por dos grandes ventanales con sólidas rejas de hierro, dispuestos simétricamente en el plano frontal de la fuente.


El Chafariz da Gloria, de piedra, tenía cinco caños y comenzó a funcionar el 8 de septiembre de 1754, en un principio se encontraba frente al convento de São Pedro de Alcântara, siendo posteriormente trasladado a la Calçada da Gloria, si ubicación actual. 


Por último, acabamos esta interesante ruta en el Chafariz do Carmo, ubicado en el centro de Largo do Carmo, su construcción comenzó en 1769, basada en un diseño del entonces Mariscal de Campo, D. Miguel Ângelo de Blasco, las obras se completaron bajo la administración de Reinaldo Manuel dos Santos. Inmediatamente después de su inauguración, se convirtió en una de las fuentes más solicitadas por los aguadores, dada su ubicación en la parroquia de Sacramento, donde residían la mayoría.

Se trata de una fuente con una característica forma de baldaquino, cuyo bloque de fuente, de cuatro lados, cada uno con su respectivo surtidor que vierte agua en una pila, está rematado por una pirámide compuesta por cuatro delfines. Esta fuente se encuentra dentro de un recinto formado por cuatro pilastras unidas lateralmente, apoyándose entre sí y cruzándose diagonalmente, formando un pórtico cuádruple. Completan este conjunto las pirámides sobre las pilastras y una urna en el centro. El escudo nacional, coronado, también ocupa un lugar destacado en uno de los arcos. 


No me despido sin hacer un homenaje, en esta sencilla entrada, a la figura de los Aguadeiros de Lisboa, figura típica del siglo XIX y principios del XX que distribuían agua fresca en barriles, recogiendo de fuentes y acueductos a la voz de "Aú, água fresca, água fresquinha". Son son un símbolo de la ciudad y eran esenciales antes de la llegada del agua corriente, y su historia está ligada a los Chafariz. 

Aguadeiros en la fuente de Dentro o Alfama | Benoliel, Joshua (1907) | Archivo Municipal de Lisboa


Más información en la web de EPAL (Empresa Portuguesa das Águas Livres). En MUSEU DA ÁGUA

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